Por LAURAN NEERGAARD

Una nueva investigación revela que vacunar a las embarazadas ayudó a proteger a sus recién nacidos del común pero temible virus sincitial respiratorio, conocido como VRS, que cada otoño llena los hospitales de bebés.

Los resultados preliminares ofrecen esperanzas de que, tras décadas de fracasos y frustraciones, las vacunas contra VRS finalmente podrían estar cerca.

Pfizer anunció el martes que un amplio estudio internacional descubrió que la vacunación de las futuras madres tenía una eficacia de casi el 82% en la prevención de los casos graves de VRS en los primeros 90 días de vida de sus bebés, cuando son más vulnerables.

A los 6 meses de edad, la vacuna seguía siendo eficaz en un 69% contra las enfermedades graves, y no hubo indicios de problemas de seguridad para las madres o los bebés.

“Las madres siempre están transmitiendo sus anticuerpos a su bebé”, dijo la viróloga Kena Swanson, vicepresidenta de vacunas virales de Pfizer. “La vacuna simplemente las coloca en una mucho mejor posición” para formar y transmitir los anticuerpos que combaten el VRS.

La búsqueda de la vacuna no es sólo para proteger a los recién nacidos. El VRS también es peligroso entre los adultos mayores, y tanto Pfizer como su rival GSK anunciaron recientemente que sus vacunas competidoras también demostraron proteger a los ancianos.

Ninguno de estos hallazgos será de ayuda este año, en el que una ola temprana de VRS ya está abarrotando los hospitales pediátricos. Pero plantean la posibilidad de que una o más vacunas estén disponibles antes de la temporada de VRS del próximo otoño boreal.

“Tengo los dedos cruzados”, dijo el doctor William Schaffner, especialista en enfermedades infecciosas de la Universidad de Vanderbilt. “Estamos progresando”.

Los datos del martes se dieron a conocer en un comunicado de prensa y no han sido revisados por expertos independientes.

¿QUÉ ES EL VRS?

Para la mayoría de las personas sanas, el VRS supone una molestia similar a un resfriado.

Pero para los más pequeños, los ancianos y las personas con ciertas condiciones de salud, puede ser grave, e incluso mortal. El virus puede infectar las profundidades de los pulmones, causando neumonía, y en los bebés puede impedir la respiración al inflamar sus diminutas vías respiratorias.

En Estados Unidos, unos 58.000 niños menores de 5 años son hospitalizados por el VRS cada año y varios cientos mueren. Entre los adultos mayores de 65 años, unos 177.000 son hospitalizados por el VRS y 14.000 mueren anualmente.

A nivel mundial, el VRS mata a unos 100.000 niños al año, sobre todo en los países pobres.