Por CHRISTOPHER RUGABER
WASHINGTON ā Una caĆda en los precios de la gasolina y los autos usados desaceleraron la inflación de Estados Unidos en agosto por segundo mes consecutivo, informó el gobierno el martes.
Los precios al consumidor aumentaron 8,3% en agosto en comparación con el año anterior. Aunque sigue siendo dolorosamente alto, fue inferior al salto de 8,5% en julio y al mÔximo de cuatro décadas de 9,1% en junio. Sobre una base mensual, los precios subieron 0,1%, después de una lectura sin cambios en julio.
La inflación subyacente, es decir, la que excluye los rubros volĆ”tiles de alimentos y energĆa, fue de 0,6% entre julio y agosto, mĆ”s de lo que vaticinaban muchos expertos y prueba de que perduran las presiones inflacionarias.
La inflación sigue siendo mucho mÔs alta de lo que han visto muchos estadounidenses, lo que estÔ presionando a la Reserva Federal, la institución a cargo de mantener la estabilidad de precios. Se prevé que la próxima semana el banco central anuncie otro aumento de las tasas de interés, lo que redundarÔ en préstamos mÔs costosos para particulares y empresas.
La inflación ha provocado un aumento en los precios de enseres bĆ”sicos, en los alquileres y las tarifas energĆ©ticas, agobiando a muchas familias y generando un pesimismo generalizado hacia la economĆa pese a un sólido mercado laboral y un desempleo bajo.
Aun si la inflación ha llegado a su cúspide, los economistas vaticinan que tardarÔ unos dos años o mÔs para que descienda a la meta de la Fed de 2% anual. Lo mÔs probable es que en los meses próximos sigan aumentando los precios de productos, alquileres y servicios como la atención médica.
Tras conocer el anuncio, las acciones en Wall Street abrieron en baja debido a que los mercados esperaban una mayor caĆda en la inflación.
El Ćndice S&P 500 retrocedĆa 2,3% en las primeras operaciones, tras subir durante cuatro dĆas consecutivos. Los precios de los bonos tambiĆ©n cayeron bruscamente, elevando sus rendimientos.
Los republicanos han tratado de hacer de la inflación un tema principal en la campaƱa para las elecciones intermedias en noviembre. Particularmente, culpan de la inflación al paquete de estĆmulo económico de 1,9 billones de dólares aprobado por el presidente Joe Biden el aƱo pasado. Hay economistas que coinciden en ello, aunque aclaran que tambiĆ©n hay otros factores como la invasión rusa a Ucrania, las interrupciones en las cadenas de suministros y la escasez de productos como semiconductores.
Aun asĆ, indicios de que la inflación ya ha alcanzado su mĆ”ximo podrĆan impulsar a los demócratas en las venideras elecciones y, de hecho, probablemente han causado un repunte en los Ćndices de aprobación de Biden. En sus discursos mĆ”s recientes, el presidente ha dejado de hablar de temas económicos y mĆ”s bien se ha centrado en los logros legislativos de su gobierno, como la ley aprobada el mes pasado para reducir los precios de los medicamentos y combatir el cambio climĆ”tico.