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Transmitiendo el legado: de Julian Bond a Black Lives Matter

Julian Bond, un activista pionero del movimiento por los derechos civiles, murió esta semana a los 75 años de edad. En 1960, cuando era estudiante de la Universidad Morehouse de Atlanta, un instituto al que tradicionalmente asistían estudiantes negros, Bond encabezó protestas no violentas contra establecimientos que practicaban la segregación racial, como los restaurantes, los cines y los parques. Bond cofundó el Comité Estudiantil de Coordinación No Violenta (SNCC, por sus siglas en inglés) y durante años organizó y registró en el padrón electoral a ciudadanos afro-estadounidenses del Sur Profundo de Estados Unidos. En 1965 fue electo legislador del estado de Georgia, pero los demás legisladores no le permitieron ocupar su banca debido a su oposición a la Guerra de Vietnam. Recién tras un fallo de la Corte Suprema, Bond pudo finalmente ocupar su banca.

Julian Bond fue activista durante toda su vida. Defendió desde muy temprano el matrimonio igualitario y fue arrestado frente a la Casa Blanca por manifestarse en contra del oleoducto Keystone XL hace no mucho tiempo. Además, apoyaba el movimiento Black Lives Matter.

Black Lives Matter (en español: Las vidas de los afroestadounidenses importan) fue fundado después de que un jurado de Florida absolviera a George Zimmerman por el asesinato de Trayvon Martin. El movimiento creció rápidamente tras el asesinato de Michael Brown, perpetrado por la policía hace un año en Ferguson, Missouri, y se ha ampliado de tal manera que ahora tiene más de 25 representaciones a nivel nacional. Black Lives Matter está generando gran alboroto en la campaña presidencial, ya que los activistas interrumpen eventos de campaña para exigir que los candidatos hablen de las cuestiones que son centrales para el movimiento. En un reciente evento de la campaña de Hillary Clinton celebrado en Keene, New Hampshire, se negó el ingreso de cuatro activistas de Black Lives Matter.

Daunasia Yancey, fundadora de la representación de Black Lives Matter en Boston, dijo en el noticiero de Democracy Now!: “Fuimos a New Hampshire con la intención de confrontar a Hillary Clinton en un foro público. Clinton estaba organizando un foro sobre adicción a las drogas. Lamentablemente, cuando llegamos allí nos dijeron que no podíamos ingresar al lugar”. El periodista de CNN Dan Merica informó en Twitter acerca de la exclusión de los activistas y publicó que, según le informaron, se debió a que la sala estaba llena. Yancey explicó que, después de eso: “Alguien salió y nos invitó a ingresar a una sala repleta, donde podíamos ver el foro. Y entonces, uno de los funcionarios de la campaña se acercó y nos dijo: ‘Podemos ofrecerles unos minutos con ella’. A lo que respondimos: ‘Por supuesto’, para poder formular las preguntas que teníamos”.

Como mínimo, se puede decir que es bastante difícil acceder a los candidatos a la presidencia, a menos que se trate de un gran donante de su campaña. Las apariciones públicas de los candidatos están bien estudiadas. Sin embargo, en los eventos de campaña en los estados clave para las elecciones primarias, que los candidatos visitan frecuentemente, en ocasiones no tienen otra opción que hablar con los posibles votantes. Los activistas de Black Lives Matter han aprovechado estos momentos para desafiar el statu quo y PLANTEAR las cuestiones del racismo y la desigualdad ante un público más amplio.

Daunasia Yancey le dijo a Hillary Clinton: “Usted y su familia han sido personal y políticamente responsables de políticas que han provocado desastres en los servicios sociales y de salud de las comunidades pobres de personas de color, a través de la guerra contra las drogas a nivel nacional e internacional que usted promovió como primera dama, senadora y secretaria de Estado. Quisiera saber: ¿cómo se siente acerca de su papel en esa violencia y cómo piensa revertirla?”. A lo que Clinton respondió: “Bueno, estoy convencida, y es por eso que estoy en esta municipalidad hoy, de que hay mucha preocupación porque debemos replantear y modificar lo que hicimos para responder a diferentes problemas. En la vida, en la política y en el gobierno, por dar algunos ejemplos, es necesario preguntarse constantemente ‘¿Esto está funcionando o no?’, y si no está funcionando, ‘¿En qué debemos mejorar?’”.

Julius Jones, del movimiento Black Lives Matter de Worcester, Massachusetts, también formuló una pregunta a Clinton: “¿Cuáles fueron los errores? ¿De qué manera esos errores que cometió pueden convertirse en lecciones para que Estados Unidos tenga un momento de reflexión sobre el modo en que tratamos a las personas negras en este país?”. Clinton respondió: “No creo que uno cambie el modo en que piensan las personas. Creo que se cambian las leyes, la asignación de recursos, el modo en que funciona el sistema. No se puede cambiar el modo en que piensan todas las personas, pero en última instancia, podemos hacer mucho para cambiar cómo piensan algunas personas y algunos sistemas y crear más oportunidades para las personas que merecen tenerlas”.

Black Lives Matter ha intervenido en los eventos de otros candidatos, como los candidatos demócratas Bernie Sanders y Martin O’Malley y el candidato republicano Jeb Bush. Las intervenciones CONTINUARÁN, afirman los organizadores del movimiento. En su sitio web, Black Lives Matter afirma: “Hemos puesto nuestro esfuerzo, trabajo por la igualdad y amor por las personas negras al servicio de un proyecto político: sacar el hashtag de las redes sociales y llevarlo a las calles. El llamamiento a que las vidas de las personas negras importen es un grito de lucha por las vidas de TODAS las personas negras que buscan liberarse”.

En 2013, de pie frente al monumento de homenaje a Lincoln conocido como Lincoln Memorial, en Washington D.C., Julian Bond habló en el 50° aniversario de la Marcha sobre Washington. Sus palabras, pronunciadas dos meses después de la absolución de George Zimmerman, son un recordatorio de que el movimiento por la justicia crece en formas que no podemos prever:

“Es un placer estar aquí, del mismo modo que fue un placer estar aquí hace 50 años. En aquel entonces no hubiéramos imaginado que estaríamos aquí 50 años más tarde con un presidente negro y una fiscal general negra, eso es tan solo un indicio de lo lejos que hemos llegado, pero seguimos marchando. Marchamos porque Trayvon Martin se sumó a Emmett Till en el panteón de los jóvenes mártires negros. Marchamos porque la Corte Suprema de Estados Unidos ha destrozado la Ley de Derecho al Voto, por la que luchamos y dimos nuestras vidas. Marchamos porque todos los indicadores económicos señalan enormes desigualdades entre las personas blancas y las negras. Marchamos para ser liberados de la supremacía blanca. Sin embargo, aún nos queda mucho por hacer. No es fácil, pero no alcanza con desear nuestra libertad, siempre hemos tenido que luchar por ella”.

Arte, política y cambio social en la Bienal de Venecia

Venecia, Italia, esta histórica ciudad, famosa por sus canales y sus sonoros gondoleros, sus deslumbrantes museos desbordantes de arte, en la que cada año cientos de miles de personas pasean por la amplia Piazza San Marco y se dejan llevar por sus estrechas callejuelas laberínticas, es sede de la más antigua y prestigiosa bienal de arte del mundo, la Bienal de Venecia. Cada dos años, artistas del mundo entero exhiben sus obras en decenas de lugares, algunos de ellos, pabellones nacionales financiados por distintos países de todo el mundo, otros, exhibiciones internacionales o independientes. El arte culto parecería ser un ámbito distante cuando el mundo se ve consumido por la guerra, la catástrofe climática, los movimientos migratorios masivos y la creciente desigualdad económica. El arte podría parecer un lujo cuando las personas de color mueren a manos de la policía en las calles estadounidenses. Sin embargo, la Bienal de este año rompe con esos mitos.

Okwui Enwezor, de Nigeria, es el primer curador de la Bienal de Venecia nacido en África. Enwezor es ampliamente reconocido por ser responsable de haber traído el arte político de regreso a este festival de 120 años de trayectoria. Enwezor afirma haberse inspirado en parte en la Bienal de 1974, en la que algunas de las exhibiciones estuvieron dedicadas a Chile, en protesta contra el golpe de Estado del general Augusto Pinochet, que contó con el apoyo de Estados Unidos para derrocar al gobierno democráticamente electo de Salvador Allende. Las exhibiciones que trajo Enwezor a esta Bienal incluyen una épica lectura en vivo de “El capital”, de Karl Marx, la obra “Lampedusa”, del artista brasileño Vik Muniz, una embarcación recubierta con la portada del periódico veneciano La nuova Venezia del día después de que 400 inmigrantes se ahogaran frente a las costas de la isla italiana de Lampedusa en octubre de 2013, y un polémico pabellón de Islandia, cuya obra PRINCIPAL consistió en construir una mezquita en una iglesia que estaba vacía desde hacía 40 años. La ciudad de Venecia clausuró la mezquita haciendo alusión a preocupaciones relativas a seguridad.

Anne Pasternak, directora de la organización Creative Time, dijo: “Los artistas de hoy están haciendo mucho más que proporcionar un espejo. Se están comprometiendo con la ardua labor de lograr un cambio social real”. Pasternak estaba hablando ante nosotros en uno de los PRINCIPALES espacios de la Bienal, el Arsenale. Creative Time, una organización sin fines de lucro con sede en Nueva York que promueve y apoya el arte público y la participación social, convocó a una cumbre de tres días en la Bienal de este año. Cientos de artistas, activistas, académicos y público en general se reunieron en el Teatro alle Tese del siglo XVI que forma parte del Arsenale de Venecia. El Arsenale es un amplio y antiguo complejo amurallado en el que los venecianos construían los buques de guerra que sostuvieron su dominio militar en el Mar Mediterráneo durante siglos. Alrededor del 1500, ya eran capaces de construir un buque de guerra en un día, en lo que se considera como la primera línea de ensamblaje industrial del mundo.

Actualmente, el complejo se destina al arte, al teatro, a la música y al debate público, convirtiendo así las espadas en arados. Entre los expositores de la cumbre se encontraba Mariam Ghani, una artista afgano-estadounidense radicada en Brooklyn, Nueva York, que condujo desde el escenario una conversación por videoconferencia con su padre, Ashraf Ghani, presidente de Afganistán. Con su arte, Ghani se adentra en los oscuros rincones de la política exterior e interior de Estados Unidos. Su trabajo en colaboración “Índice de los Desaparecidos” es un archivo material de las desapariciones que han tenido lugar después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 e incluye detenciones, deportaciones y traslados extrajudiciales de prisioneros.

Sobre el trabajo con el archivo y con otro proyecto relacionado llamado “El efecto Guantánamo”, Ghani explicó: NOTAMOS que las mismas ideas, políticas y personal circulaban por los distintos centros de detención gestionados por Estados Unidos alrededor del mundo. Por ejemplo, hay agentes penitenciarios y policías estadounidenses que son convocados por la Reserva de la Guardia Nacional y son desplegados como fuerzas de la policía militarizada en Afganistán. Luego, terminan en la prisión de Abu Ghraib o terminan en Bagram. Finalmente, lo que sucede es que las políticas, las técnicas y ahora incluso el equipamiento militar circulan dentro de Estados Unidos, en el ámbito interno. Esta circulación se ha transformado en algo extremadamente visible al haberse destinado el equipamiento militar excedente de las guerras de Irak y Afganistán a departamentos de policía del país, incluso a departamentos de policía de instituciones educativas. Lo hemos observado con extrema claridad en Ferguson, Missouri”.

La cumbre de Creative Time tuvo lugar al tiempo que se conmemoraba con manifestaciones masivas el primer aniversario del asesinato de Michael Brown, cometido por la policía en Ferguson. El movimiento Black Lives Matter ocupó un lugar de relevancia en las presentaciones de la cumbre y estuvo presente en la Bienal de Venecia en general. La escritora Sharifa Rhodes-Pitts habló sobre esto y sobre la muerte por ahogamiento de cientos de inmigrantes africanos que procuran asilo en Europa: “En este momento en que nos enfrentamos al surgimiento del movimiento Black Lives Matter y a la violencia contra la gente negra y de color en Estados Unidos, personas negras mueren de manera terrible también en Europa”. Después de Venecia, Rhodes-Pitts se dirigirá a Lampedusa.

Venecia ha sido durante siglos el cruce de caminos del mundo, una ciudad donde Oriente y Occidente se encuentran y donde el arte florece. La exposición internacional de la Bienal de Venecia de este año, llamada “All the World’s Futures”, en español “Todos los futuros del mundo”, presenta a una creciente comunidad de artistas comprometidos políticamente que no solo reflejan la belleza y la crueldad del mundo, sino que, de hecho, podrían cambiarlo.

Hiroshima y Nagasaki 70 años después de la bomba atómica

Hace 70 años, el 6 de agosto de 1945, el mundo cambió PARA siempre. Ese día, Estados Unidos lanzó por primera vez en la historia un arma nuclear contra población civil, la de Hiroshima, en Japón. Tres días más tarde lanzó la segunda y, hasta ahora, última bomba atómica utilizada contra objetivos humanos en Nagasaki, Japón. Cientos de miles de personas murieron, muchas sufrieron quemaduras graves y miles fueron víctimas de los efectos de largo plazo del envenenamiento por radiación. Muchos sobrevivientes de las dos terribles explosiones, denominados “hibakusha” en japonés, aún están vivos y CUENTAN sus experiencias. Mientras que el mundo ha evitado ataques nucleares desde aquellos días de 1945, la amenaza de una potencial devastación nuclear permanece aún latente. Sin embargo, de las cenizas de estas dos terribles explosiones surgió un movimiento a favor de la abolición de las armas nucleares que sigue llevando adelante su campaña pacifista para eliminar estas armas.

“Cuando tenía doce años Japón estaba en guerra y fue obviamente hacia el final de la guerra que el país experimentó los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki”, me dijo Kenzaburo Oe el año pasado en Tokio, Japón. Oe tiene 80 años, obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1994 y es uno de los intelectuales y ACTIVISTAS humanitarios más respetados de Japón. “En el momento, por supuesto, la bomba atómica significó para mí, y también para mi madre y nuestras familias y para todas las personas, una gran conmoción. En aquel entonces, fue la peor catástrofe que jamás habíamos visto, por lo que el sentimiento de tener que sobrevivir a esto, de superar esto y de renovarse fue grandioso”.

La obra de Kenzaburo Oe es conocida en todo el mundo, pero el autor afirma que lamenta no haber escrito jamás una novela sobre la bomba atómica. Reconoce el gran mérito de los sobrevivientes de los ataques en mantener VIVAS las historias: “Los habitantes de Hiroshima que padecieron el peor sacrificio fueron, por supuesto, las decenas de miles de personas que murieron al instante. Sin embargo, hubo muchos sobrevivientes. Después del fin de la guerra y de las bombas, en los cinco años posteriores, Japón estaba ocupado militarmente (por Estados Unidos) y en ese momento no era posible para los hibakusha, que es como llamamos a los sobrevivientes de las bombas atómicas, crear cualquier tipo de organización propia. Recién cinco años después de que se lanzaran las bombas, los sobrevivientes pudieron por primera vez crear su propia organización. En aquel entonces, su único eslogan era jamás permitir que esto se repitiera, jamás permitir que haya nuevos hibakusha”.

Desde entonces, los hibakusha han ocupado un lugar central en el movimiento pacifista japonés y adoptaron como símbolo un origami en forma de grulla de la paz. Sadako Sasaki tenía apenas dos años cuando Hiroshima sufrió el impacto de la bomba. Sadako sobrevivió, pero a los 12 años le diagnosticaron leucemia, una de las enfermedades provocadas por la radiación de la bomba. Un amigo del hospital le dijo que si hacía mil grullas de papel se le concedería un deseo. Con la esperanza de vencer su enfermedad, Sadako comenzó a crear las intrincadas aves de papel. Murió el 25 de octubre de 1955.

No obstante, el movimiento pacifista de Japón sigue con vida. Muchos japoneses se siguen organizando para reclamar la abolición de las armas nucleares, pero también para que se eliminen las plantas nucleares. Kenzaburo Oe dijo al periódico francés Le Monde: “Hiroshima debe quedar grabado en nuestra memoria: es una catástrofe aún más dramática que los desastres naturales porque fue provocada por el ser humano…Mostrar el mismo desinterés por la vida humana en las plantas nucleares es la peor traición a la memoria de las víctimas de Hiroshima”, afirmó el autor. El movimiento a favor del cierre permanente de las plantas nucleares de Japón parecía estar a punto de triunfar después del desastre ocurrido en Fukushima en marzo de 2011. Sin embargo, el gobierno conservador del primer ministro Shinkzo Abe, que asumió el poder inmediatamente después del desastre, ha prometido reavivar la energía nuclear en el país y tiene el proyecto de volver a poner en funcionamiento antiguas plantas inactivas e incluso, de construir nuevas.

Del otro lado del mundo, en Los Álamos, Nuevo México, el lugar donde se fabricó la bomba atómica, se sigue realizando investigación para la fabricación de nuevas y supuestamente “mejores” armas nucleares. Para conmemorar el 70° aniversario de los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki, activistas por la paz realizarán una convención en la ciudad cercana de Santa Fé, así como vigilias en la entrada del ultrasecreto laboratorio de investigación sobre armas nucleares de Los Álamos. Como activista por la paz y referente social de LARGA trayectoria, el padre John Dear afirma: “Le dijimos a Dios: lo que tardaste 15.000 millones de años en crear, podemos destruirlo en 15 minutos”.

Las palabras de Dear se suman a las de uno de los artífices de la bomba, J. Robert Oppenheimer. Oppenheimer era físico y director del Proyecto Manhattan, el monumental proyecto científico estadounidense que desarrolló las bombas. La primera bomba atómica fue detonada el 16 de julio de 1945 en el desierto de Nuevo México, en un lugar especialmente elegido para hacer la prueba llamado Trinity. Al observar la explosión y la nube de humo con forma de hongo que esta generó, Oppenheimer recordó las palabras de Visnú en el texto sagrado hindú Bhagavad-guita: “Ahora me he convertido en la muerte, el destructor de mundos”.

Hiroshima es un monumento a la locura de las armas nucleares. El año pasado, al caminar por el predio del Museo de la Paz de Hiroshima pude VER el Monumento a la Paz de los Niños, erigido en homenaje a Sadako Sasaki y a los miles de niños víctimas de las explosiones. El monumento está adornado con miles de grullas de papel. En la base está grabado un llamamiento a todos nosotros: “Este es nuestro grito, esta es nuestra plegaria: paz en el mundo”.

Cincinnati y el asesinato de Samuel DuBose

La ciudad de Cincinnati fue escenario de una sorprendente decisión judicial esta semana, que vuelve a centrar la atención en el asesinato de personas de color por parte de la policía. El fiscal del condado de Hamilton, Joseph Deters, anunció que se han presentado formalmente cargos por homicidio contra el agente de policía de la Universidad de Cincinnati Ray Tensing, que el 19 de julio pasado disparó a quemarropa provocando la muerte a Samuel DuBose, un hombre afroestadounidense de 43 años de edad. Tensing detuvo a DuBose porque conducía un vehículo sin placa de matriculación delantera. Como sostuvo el fiscal Deters durante una conferencia de prensa: “No lidiaba con alguien requerido por asesinato. Estaba lidiando con alguien que no llevaba placa de matriculación delantera. Como diríamos en lenguaje coloquial, detenerlo por eso es una estupidez”. En el video grabado por la cámara corporal de Tensing se escucha que el agente pide ver el permiso de conducir de DuBose. Cuando DuBose le dice que no lo tiene, Tensing intenta entonces abrir la puerta del auto de DuBose. Inmediatamente después de esta interacción, entra en pantalla la mano derecha del agente Tensing, apuntando con una pistola hacia la ventana del auto. Disparó una sola vez, directo a la cabeza de DuBose, lo que hizo que el auto, con DuBose ya fallecido al volante, se deslizara calle abajo y se detuviera al chocar contra un poste. Antes de que se dieran a conocer las imágenes captadas por la cámara corporal de Tensing, el agente alegó que su brazo había quedado atrapado en el auto y que había sido arrastrado calle abajo. Otro agente, Phillip Kidd, declaró haber visto lo mismo. El video desmiente claramente su versión. También Kidd debería ser arrestado. Al hacer público el video, el fiscal Deters expresó: “No cabe duda de que se trata de un asesinato”.

Samuel DuBose fue asesinado una semana después de otra detención de tránsito que resultó mortal. En esa oportunidad, en el condado de Waller, Texas, Sandra Bland, de 28 años de edad, también afroestadounidense, fue detenida por Brian Encinia, oficial de la policía estatal de Texas. Encinia afirmó que detuvo el auto de Bland porque no había señalizado un cambio de senda. La cámara ubicada en el tablero del patrullero del oficial también grabó la detención. Encinia le pidió a Bland que apagara su cigarrillo y luego le dijo que bajara del auto. El oficial dijo textualmente: “Le estoy dando una orden legítima. La voy a sacar por la fuerza”. Se puede oír entonces que Bland le dice: “Usted abrió la puerta de mi auto. ¿Y me está amenazando con sacarme por la fuerza de mi auto?”. Encinia le grita: “¡Baje del auto!”. Cuando Bland le responde: “¿Y después me va a agredir?”, Encinia, esgrimiendo una pistola eléctrica, le grita: “¡La voy a encender! ¡Baje ya! ¡Ya!”.

El siguiente video muestra a Bland en el suelo. Se le oye decir: “¡Me golpeó la cabeza contra el suelo!”. Luego le dice a Encinia que sufre de epilepsia. Se oye que el oficial responde: “Bien”. Tres días después de ser arrestada, Sandra Bland fue hallada sin vida en la celda en que se encontraba recluida. La causa oficial de fallecimiento declarada es suicidio. Sin embargo, sus familiares y amigos no creen que haya sido así.

El asesinato de DuBose tuvo lugar casi exactamente un año después del día en que el agente de policía de la ciudad de Nueva York Daniel Pantaleo sujetó a Eric Garner por el cuello hasta causarle la muerte. En un video que capta el momento de la muerte de Garner, se puede oír que dice once veces con la voz entrecortada: “No puedo respirar”. La muerte de Garner fue declarada homicidio, pero el fiscal de distrito de Staten Island, Daniel Donovan, no presentó cargos ni contra Pantaleo ni contra ningún otro agente por su muerte. Posteriormente, el fiscal de distrito Donovan se presentó como candidato al Congreso en una elección especial y ganó.

Tres semanas después de la muerte de Garner en Staten Island, la policía mató al adolescente afroestadounidense Michael Brown en Ferguson, Missouri. No hubo grabación de video de su muerte aquella tarde del sábado 9 de agosto de 2014. Sí existe un video, filmado por un transeúnte, del cuerpo desangrado de Brown, que permaneció tirado sobre el pavimento caliente y al descubierto durante horas.  No se presentaron cargos contra el agente de policía de Ferguson Darren Wilson, hecho que suscitó manifestaciones masivas y que significó el comienzo del movimiento Black Lives Matter, “Las vidas de las personas negras importan”, en español.

El fin de semana pasado, más de 1.000 personas se congregaron en Cleveland para un encuentro nacional de organización del movimiento Black Lives Matter. En Cleveland vivía Tamir Rice, el niño de doce años de edad que estaba jugando con una pistola de juguete en un parque público el 21 de noviembre de 2014 cuando una persona llamó al 911 y denunció a la policía que había “un individuo con una pistola” aunque, advirtió, “probablemente es de juguete”. Los agentes de policía de Cleveland Timothy Loehmann y Frank Garmback se acercaron rápidamente al parque en un patrullero de la policía. En cuestión de segundos, Loehmann efectuó al menos dos disparos y mató al niño. Cámaras de seguridad, borrosas y silenciosas, registraron el crimen.

Han salido a la luz informes de que Loehmann fue hallado no apto para el servicio policial hace más dos años, cuando se desempeñaba como agente en Independence, un pequeña ciudad en la periferia de Cleveland. Una carta redactada por un superior suyo de ese momento critica específicamente el desempeño de Loehmann en el entrenamiento con armas de fuego. La carta refiere: “No podría seguir indicaciones básicas… su habilidad en el uso de armas cortas es pésima”. En 2014, la ciudad de Cleveland pagó 100.000 dólares por el acuerdo alcanzado en un caso de uso excesivo de la fuerza contra el otro agente, Frank Garmback. En junio, el juez municipal de Cleveland Ronald Adrine afirmó que existen fundamentos para procesar a los agentes. Entonces, ¿por qué no se presentaron cargos contra Loehmann ni Garmback?

Cincinnati es un comienzo. Cleveland debería prestar atención. Puede ser que empiece a hacerse justicia, que por fin los responsables de estos actos rindan cuentas. Como las mil personas que se reunieron allí el fin de semana pasado lo dijeron claramente: las vidas de las personas negras importan.

Una bandera cubana flamea nuevamente en Washington DC

El 20 de julio de 2015 fue un día histórico en Washington, D.C. y en La Habana, Cuba. Mientras sonaba el himno nacional cubano, se izaba la bandera de la isla en la embajada de Cuba en Washington, DC. La embajada, así como la embajada de Estados Unidos en La Habana, fue reabierta por primera vez tras 54 años. Más de 500 personas asistieron a la ceremonia celebrada en Washington. Más temprano, ese mismo día, el Departamento de Estado de Estados Unidos colocó la bandera cubana en un lugar de honor, junto a las banderas de otros 150 países ubicadas en el hall central del edificio. Si bien se han restablecido las relaciones diplomáticas entre ambos países, continúa en vigor el devastador bloqueo económico impuesto por Estados Unidos a Cuba y permanece en funcionamiento el centro de detención de Estados Unidos en la Bahía de Guantánamo. Más de 100 prisioneros permanecen aún allí, muchos de los cuales recibieron autorización para su liberación hace más de diez años.

La Embajada de Cuba estaba colmada de diplomáticos cubanos y diplomáticos estadounidenses, autoridades de gobierno, artistas, músicos y activistas. Muchos de los allí reunidos trabajaron durante décadas para la llegada de este momento. Uno de ellos es Ricardo Alarcón: “Hay que reconocer que esta es una victoria nuestra, de nuestro pueblo y de todos aquellos que se opusieron a las políticas estadounidenses durante este medio siglo”. En tiempos de la revolución cubana, Alarcón fue un destacado dirigente estudiantil y posteriormente se convirtió en ministro de Asuntos Exteriores de Cuba y presidente de la Asamblea Nacional, el parlamento cubano. Actualmente retirado, expresó:

“El sábado pasado, Estados Unidos era el único país del hemisferio occidental que no tenía embajada en La Habana. Y Cuba era el único país del hemisferio occidental sin embajada aquí. Ahora, lo que ha sucedido es que Estados Unidos se unió al resto de América Latina y el Caribe. Esta historia empezó cuando Estados Unidos logró aislar a Cuba del resto del hemisferio y ahora el primer capítulo termina con Estados Unidos poniendo fin a su propio aislamiento del resto del continente”.

Otra importante figura en esta historia, el ex-diplomático estadounidense Wayne Smith, actualmente octogenario, reflexionó: “Yo era el secretario tercero de la embajada de Estados Unidos en La Habana en 1958 y estuve allí hasta el día en que rompimos relaciones en enero de 1961. Por lo que estuve presente cuando bajamos la bandera. Ahora estoy presente cuando izamos la bandera. Nuestra política no funcionó. Nos negamos a dialogar con Cuba. Intentamos derrocar a Castro, con Bahía de Cochinos y todo eso. Después impusimos el embargo y nos negamos a negociar. Con todo eso no se logró nada. Mire, fue totalmente contraproducente”.

Vale la pena recordar las políticas estadounidenses contra Cuba de las que habla Wayne Smith. Fidel Castro encabezó una revolución popular contra el dictador Fulgencio Batista, cuyo corrupto gobierno contaba con el apoyo de Estados Unidos. Castro y la Revolución llegaron al poder en 1959. El presidente Dwight Eisenhower dio inicio al embargo económico contra Cuba y posteriormente rompió relaciones el 3 de enero de 1961. El presidente Kennedy extendió el bloqueo y luego lanzó la invasión de la CIA a la Bahía de Cochinos con la intención de derrocar al gobierno de Castro. Fue un rotundo fracaso militar. Muchos de los miembros de la operación murieron y Cuba capturó a más de 1.200 mercenarios de la CIA. Luego tuvo lugar la crisis de los misiles, en octubre de 1962, luego de que la Unión Soviética intentara ubicar misiles nucleares de corto alcance en la isla. Se considera este hecho como el punto más cercano a una guerra nuclear a gran escala al que se haya llegado.

El senador demócrata de Vermont Patrick Leahy asistió también a la histórica ceremonia celebrada el lunes. El exdirector del Comité Judicial del Senado participó de negociaciones secretas mantenidas con Cuba durante años. Reconoció el rol que desempeñó el Papa Francisco, que actuó como intermediario entre el presidente Raúl Castro y el presidente Barack Obama, y agradeció a Canadá, donde tuvieron lugar algunas de las negociaciones secretas. Leahy expresó en la embajada: “En uno de mis primeros viajes a Cuba, hace unos quince años, más o menos, asistí a un partido de baseball. Fui a VER a un equipo estadounidense que jugaba en La Habana. Pasaron el himno nacional cubano y el himno nacional estadounidense. Todos los allí presentes se pusieron de pie y aplaudieron ambos himnos nacionales, incluso Fidel Castro. Y fue muy emotivo. Esta mañana, estamos aquí de pie, ahora en suelo cubano, en su embajada. Y ver la bandera estadounidense y la bandera cubana flameando lado a lado y oír nuestros dos himnos nacionales es para mí muy emotivo y gratificante”.

El ministro de Asuntos Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, se dirigió a la multitud luego de que fuera izada la bandera: “Sólo la eliminación del bloqueo económico, comercial y financiero, que tanto daño y privaciones ocasiona a nuestro pueblo, la devolución de nuestro territorio ocupado en Guantánamo y el respeto a la soberanía de Cuba darán sentido al hecho histórico que estamos viviendo hoy”. Rodríguez asistió posteriormente a una reunión con el Secretario de Estado, John Kerry. Se trata del primer ministro de Asuntos Exteriores de Cuba que visita el Departamento de Estados en más de medio siglo. Está previsto que Kerry visite La Habana el 14 de agosto para izar la bandera estadounidense en la embajada de Estados Unidos en esa ciudad. Se cree además que efectuará preparativos para una visita presidencial. Si Obama viaja, será el primer presidente de Estados Unidos en ejercicio que visita Cuba desde que lo hiciera Calvin Coolidge en 1928.

Tortura e impunidad en la Asociación Estadounidense de Psicología

Ha pasado más de un año desde que el Presidente Barack Obama reconoció que “inmediatamente después de los atentados del 11 de septiembre hicimos cosas equivocadas. Hicimos muchas cosas bien, pero torturamos a algunas personas”. El gobierno del predecesor de Obama, el Presidente George W. Bush, diseñó cuidadosamente los fundamentos jurídicos para permitir lo que denominó “técnicas mejoradas de interrogatorio”, que no es más que un eufemismo para referirse a la tortura. Del complejo carcelario de Estados Unidos en la Bahía de Guantánamo a los calabozos de Abu Ghraib en Irak y la base aérea de Bagram en Afganistán, cientos, quizá miles de personas fueron sometidas a tortura en nombre de la “Guerra contra el terrorismo”. A excepción de algunos soldados raso en Abu Ghraib, ninguna persona ha sido responsabilizada de esto. La única persona de jerarquía enviada a prisión por el PROGRAMA de torturas fue John Kiriakou, no por haber practicado la tortura, sino por haberla denunciado como informante.

La apariencia legal con la que se cometieron estos actos atroces se fundó en gran medida en la cooperación de psicólogos profesionales que capacitaron y asesoraron a los interrogadores y supervisaron el proceso de “quebrar” de los prisioneros. Esta cooperación, a su vez, requirió la aprobación oficial de la Asociación Estadounidense de Psicología (APA, por sus siglas en inglés), la mayor organización de psicólogos profesionales del mundo. En 2006, la Asociación Estadounidense de Psiquiatría junto con la Asociación Estadounidense de Medicina prohibieron que sus miembros participaran en interrogatorios militares. No así la APA.

Este mes, la APA publicó un sorprendente informe independiente que confirma lo que denunciantes y psicólogos disidentes han sostenido durante casi diez años: que la APA conspiró con el Departamento de Defensa de Estados Unidos y la CIA para manipular las políticas, reuniones y a los miembros de la asociación para lograr que la APA aprobara el PROGRAMA de tortura del Pentágono. La junta directiva de la asociación encargó el año pasado la realización de una investigación independiente al ex fiscal federal adjunto David Hoffman. El informe de 542 páginas, conocido como “El informe Hoffman”, desmiente lo que la APA había afirmado en varias oportunidades: que ninguno de sus 130.000 miembros había sido cómplice de tortura.

Uno de los psicólogos disidentes es Stephen Soldz, catedrático de la Facultad de Psicoanálisis de Boston y cofundador de la Coalición por una Psicología Ética. “Desde al menos 2005 ha habido un gran debate en la asociación y entre colegas de la profesión acerca de la participación de psicólogos en los interrogatorios de seguridad nacional y en la práctica de la tortura”, dijo Soldz en Democracy Now! tras la publicación del informe. Soldz añadió: “La asociación lo ha negado. El informe dice que la asociación se equivocó, los denominados disidentes, los críticos teníamos razón. El informe concluye fundamentalmente que hubo una conspiración que duró varios años entre los líderes de la asociación y representantes de agencias de inteligencia del Gobierno de Bush: el Departamento de Defensa y la CIA”.

El informe Hoffman investiga las prácticas de una un grupo de trabajo clave creado por la APA, el Grupo Presidencial de Trabajo sobre Ética Psicológica y Seguridad Nacional, también conocida como Grupo de Trabajo PENS. El grupo fue creado en 2005 y, en teoría, debía reunirse para establecer las normas éticas para los psicólogos que supervisaban los interrogatorios. Después de solo dos días y medio de deliberaciones, el grupo concluyó que los psicólogos estaban desempeñando un “papel valioso y ético” en su colaboración con las fuerzas armadas. El grupo PENS alentó a la APA “a garantizar que las actividades de los psicólogos relacionadas con la seguridad nacional son seguras, legales, éticas y eficaces”. Posteriormente se reveló que seis de los nueve miembros del grupo con derecho a voto eran funcionarios militares o de agencias de inteligencia con vínculos directos con los interrogatorios llevados a cabo en Guantánamo y otros lugares.

Jean María Arrigo, miembro del Grupo de Trabajo PENSafirmó en Democracy Now!: “Valoro que me diga que me invitaron para participar. En realidad, me nombraron para engañarme”. Arrigo fue la primera persona que denunció al grupo de trabajo como una legitimación de la tortura. Arrigo añadió: “La manipulación comenzó desde el principio. Por ejemplo, me sentaban, no aleatoriamente ni por elección propia, entre Morgan Banks, director del Equipo de Asesoramiento en Ciencias del Comportamiento (BSCT) y el ahora presidente de la APA, Barry Anton, que era entonces el vínculo entre la junta directiva de la APA y el grupo de trabajo”. Arrigo explicó que el grupo de trabajo era básicamente dirigido por psicólogos del Pentágono, algunos de ellos incluso vestidos de uniforme. A pesar de que se le pidió que no tomara notas, igualmente lo hizo y desde entonces creó los archivos del Grupo de Trabajo PENS en la Universidad de Colorado, Boulder. A Arrigo se le mintió sobre el proceso deliberativo del grupo PENS al sugerirle que en reuniones futuras abordarían sus preocupaciones acerca de la tortura.

El informe Hoffman está teniendo fuertes repercusiones en la APA. El director de la Oficina de Ética de la APA, Stephen Behnke, considerado el “jefe” de la conspiración entre la APA, el Pentágono y la CIA, ha sido destituido. Además, esta semana se jubilaron sorpresivamente el director ejecutivo de la APA, el Dr. Norman Anderson; el subdirector ejecutivo, el Dr. Michael Honaker; y la jefa de comunicaciones, Rhea Farberman.

Cuando le pregunté a Stephen Soldz si se deberían presentar acusaciones formales, respondió: “Se demostró que estas personas y las demás estuvieron muy involucradas en la conspiración. Trabajaban con Behnke, eran informadas de lo que Behnke hacía, lo ayudaron, ayudaron a seleccionar a los miembros del grupo de trabajo PENS, trabajaron en las políticas y socavaron sistemáticamente la voluntad de los miembros. Debería haber una investigación judicial”. Soldz está instando a que el FBI y el Departamento de Justicia inicien una investigación. Mientras tanto, Stephen Behnke, el director de ética de la APA que fue destituido esta semana, ha contratado como abogado al ex director del FBI Louis Freeh.

Ciberseguridad, criptografía y los años dorados de la vigilancia

Internet, el sistema nervioso electrónico del planeta, ha cambiado la sociedad humana. Ha transformado profundamente la manera en que VIVIMOS nuestras vidas y ha sido un importante nivelador al permitir que la gente se conecte, publique y comparta a escala mundial. Se puede escribir, comprar y efectuar transacciones bancarias por Internet o también se puede organizar una manifestación que podría derrocar una dictadura. Sin embargo, Internet inaugura una era de intensa vigilancia al exponer nuestras comunicaciones más personales y privadas al ojo fisgón de compañías y gobiernos espías, sin mencionar a los criminales. Una forma de protegernos es mediante la criptografía, que brinda seguridad a nuestros DATOS y nos permite enviar y almacenar información digital en forma segura, básicamente a través de la codificación de la información. A fin de poder decodificarla, se necesita una clave o contraseña. El hecho de que la gente común pueda acceder a herramientas de criptografía de manera relativamente sencilla ha provocado que el gobierno estadounidense y el británico se propongan tener un acceso especial a todas las comunicaciones. Pretenden tener una llave maestra a la vida digital de todos.

James Comey, director del FBI, compareció ante una comisión del Senado el miércoles 8 de julio junto a la vicefiscal general de Estados Unidos, Sally Quillian Yates. Mientras se desarrollaba la reunión, la fragilidad de nuestras redes quedaba a la vista del mundo entero. La Bolsa de Nueva York permaneció cerrada durante medio día, supuestamente debido a un “problema” informático, United Airlines CANCELÓ el despegue de vuelos tras perder acceso a sus sistemas informáticos y el sitio web del periódico The Wall Street Journal estuvo fuera de servicio debido a “dificultades técnicas”. La comisión del Senado recibió el nombre de “Going Dark: Criptografía, tecnología y el equilibrio entre seguridad pública y privacidad”. “Going Dark”, que significa algo así como volverse invisible, es un término utilizado para hacer referencia al cifrado de las comunicaciones. Una declaración conjunta emitida por Yates reconoce que “los ciudadanos tienen derecho a comunicarse entre ellos en privado sin vigilancia no autorizada por parte del gobierno, no solamente porque la Constitución lo exige, sino porque el libre flujo de la información resulta esencial para el florecimiento de la democracia.”

A pesar de la noble afirmación, el director del FBI y otros funcionarios pertenecientes a la llamada comunidad de inteligencia pretenden tener acceso ilimitado a todas las comunicaciones, todo el tiempo. Desean lo que los especialistas en seguridad informática llaman “mecanismos de acceso extraordinario”. Esto significa que todas las herramientas de criptografía deberán tener una “puerta trasera” por la que el FBI, la CIA o quienquiera que posea la autoridad requerida sea capaz de acceder y leer la comunicación, se trate de un correo electrónico, un mensaje de texto, un chat de video o cualquier otro formato. ¿Por qué desean tener ese acceso ilimitado? Según dijeron Comey y Yates, “cuando los cambios tecnológicos limitan la capacidad de los organismos policiales de hacer uso de herramientas investigativas y dar seguimiento a pistas cruciales, puede que no seamos capaces de identificar y detener a terroristas que hacen uso de las redes sociales para reclutar, planear y ejecutar un ataque en nuestro país”.

Un conjunto de los más destacados especialistas en COMPUTACIÓN y seguridad en Internet emitieron esta semana un documento que trata sobre la magnitud del error presente en la solicitud de Comey. Quince especialistas efectuaron aportes al documento publicado por el MIT y titulado “Llaves ocultas debajo de la alfombra de la entrada: Requerir que el gobierno tenga acceso a todos los datos y las comunicaciones significa decretar la inseguridad”.

Bruce Schneier, uno de los autores del documento, es un destacado técnico en seguridad electrónica y autor de “Data y Goliat: Las batallas ocultas para recopilar tus datos y controlar tu mundo”. Schneier dijo en el noticiero “Democracy Now!”: “Es extraño que gobiernos de países libres exijan que se debilite la seguridad porque el gobierno podría querer tener acceso a toda la información. Es el tipo de cosas que vemos por parte de Rusia, China y Siria. Pero creo que verlo en países occidentales resulta extraño”.

El director del FBI, Comey, pretende incorporar la presencia de una puerta trasera, un punto débil en la seguridad. Schneier CONTINUÓ: “Lo que pretende Comey es una criptografía que pueda quebrantarse con una orden judicial. Pero, como tecnólogo, no puedo diseñar una computadora que funcione diferente ante la presencia de un pedazo de papel. Si creo un sistema que pueda quebrantarse, podrá ser quebrantado por cualquiera, no solamente por el FBI. Es por eso que su solicitud de acceso brinda acceso a los criminales, brinda acceso al gobierno chino. Necesitamos la criptografía por seguridad, por muchas más razones que por las que él pretende quebrantarla”.

El senador demócrata de Oregon Ron Wyden ha sido uno de los principales críticos del espionaje desarrollado por el gobierno. Wyden cuestionó un artículo publicado en un blog por el director del FBI, Comey: “Tratar de restringir el uso de la criptografía podría generar sospechas en torno a quienes procuran legítimamente comunicaciones seguras, como los periodistas, informantes, abogados y activistas por los derechos humanos. Es hora de dejar de atacar a la tecnología y de empezar a concentrarse en soluciones reales para las amenazas reales que enfrenta nuestro país”, escribió Wyden.

Bruce Schneier RESUMIÓ: “Nos preocupa la seguridad de nuestros datos y la criptografía es una herramienta valiosa. Debilitarla deliberadamente por orden del FBI o del gobierno británico es en mi opinión un sacrificio de locos. No nos hace más seguros, nos hace correr más riesgos”. En definitiva, es la democracia la que está en riesgo. La libertad de comunicarnos sin que el gobierno nos espíe resulta esencial para el funcionamiento de una sociedad libre y abierta.

“¿Qué significa, para el esclavo estadounidense, vuestro 4 de julio?”

“¿Qué significa, para el enclave estadounidense, vuestro 4 de julio?”. Esto se preguntó Frederick Douglass ante la multitud congregada en el Corinthian Hall de Rochester, Nueva York, el 5 de julio de 1852. Su discurso, leído por el gran actor James Earl Jones, CONTINÚA: “Yo respondería que un día que le revela, más que cualquier otro día del año, la inmensa injusticia y crueldad de la que es víctima constante. Para él, vuestra celebración es una farsa”.

Frederick Douglass escapó de la esclavitud en 1838 y se convirtió en uno de los más poderosos y elocuentes oradores del movimiento abolicionista. Su conferencia del Día de la Independencia fue organizada por la Sociedad de Damas de Rochester Contra la Esclavitud. Douglass alabó las virtudes de los Padres Fundadores de Estados Unidos, que suscribieron la Declaración de Independencia. Luego cambió su foco de atención hacia el presente, en 1852.

“¡Este glorioso aniversario no me incluye! Su preciada independencia solo revela la inconmensurable distancia que EXISTE entre nosotros. Las bendiciones que ustedes celebran en el día de hoy no las disfrutamos en común. La rica herencia de justicia, libertad, prosperidad e independencia que constituye el legado de sus Padres Fundadores la comparten entre ustedes, pero no conmigo. El sol que les ha traído a ustedes vida y sanación a mí me ha traído marcas y muerte. Este 4 de julio es de ustedes pero no mío. Puede que ustedes celebren, yo debo llorar. Arrastrar a un hombre encadenado hacia el grandioso e iluminado templo de la libertad y llamarlo para que se una a ustedes en sus himnos de regocijo constituye una burla inhumana y una ironía sacrílega. ¿Pretenden ustedes, ciudadanos, burlarse de mí al pedirme que hable hoy?”.

Por supuesto que la Sociedad de Damas de Rochester Contra la Esclavitud no tenía intenciones de burlarse de él. Las ganancias de sus eventos se destinaban PRINCIPALMENTE a financiar el periódico de Douglass. Apoyaban a Douglass y vieron la necesidad de hacer algo más, cualquiera fuera la acción que tuvieran el valor de adoptar. En la época en que fue pronunciado el discurso, Estados Unidos se encontraba a menos de diez años de entrar en una brutal guerra civil. La guerra se iniciaría formalmente con el bombardeo de los confederados a Fort Sumter, justo frente a las costas de Charleston, Carolina del Sur.

El Día de la Independencia es un momento adecuado para reflexionar acerca del rol que las organizaciones populares impulsoras del cambio social han tenido en la construcción de este país. La masacre perpetrada en la Iglesia Metodista Africana Emanuel de Charleston, Carolina del Sur, nos obliga además a preguntarnos qué tanto hemos avanzado hacia los ideales consagrados en ese documento suscrito el 4 de julio de 1776, la Declaración de Independencia.

Fue en Charleston que un hombre llamado Denmark Vesey, un ex esclavo que compró su propia libertad, planeó una extensa rebelión de esclavos que tendría lugar en 1822. La conspiración fue descubierta y Vesey, junto a 34 presuntos co-conspiradores, fue colgado. Vesey fue uno de los fundadores de la Iglesia Metodista Africana de Charleston en 1818, que se convirtió posteriormente en la Iglesia AMEEmanuel en la que Dylann Roof presuntamente asesinó a nueve personas el pasado 17 de junio, entre ellas, al pastor de la iglesia y senador del estado de Carolina del Sur, el reverendo Clementa Pinckney. Durante casi dos siglos, la renombrada iglesia, llamada coloquialmente “Madre Emanuel”, ha ocupado un lugar central en la vida de los afroestadounidenses de Charleston y sus alrededores.

Por lo que cuando surgieron pruebas de que Roof habría actuado impulsado por motivos racistas, entre ellas un manifiesto publicado en Internet junto con numerosas fotos de él con la bandera confederada, creció la presión para quitar esa bandera del Capitolio Estatal de Carolina del Sur, ubicado en la ciudad de Columbia. El movimiento surgió de inmediato y compañías como Wal-Mart y Amazon retiraron de sus estantes todo objeto que hiciera referencia a la Confederación. El gobernador de Alabama, Robert Bentley, ordenó inmediatamente que todas las banderas confederadas fueran retiradas del parlamento estatal de Alabama. Sin embargo, mientras que la bandera de Estados Unidos y la de Carolina del Sur flamearon a media asta en la cúpula del Capitolio después de la masacre, CONTINUÓ flameando a toda asta la bandera de batalla de la Confederación en un memorial de la guerra de Secesión ubicado en el predio del parlamento estatal de Carolina del Sur.

El viernes 26 de junio, más de 5.000 personas se congregaron en un estadio de Charleston para asistir al funeral del reverendo Pinckney. El presidente Barack Obama pronunció un emotivo discurso de homenaje que finalizó cantando “Amazing Grace” (“Sublime Gracia”, en español) cántico al que se unió la multitud. Al día siguiente, al alba, Bree Newsome, una mujer afroestadounidense de 30 años de edad, trepó el mástil de más de nueve metros de altura situado en el memorial de la guerra en Columbia, con casco y equipo de escalar, y retiró la bandera confederada. James Tyson, un compañero ACTIVISTA blanco, vigilaba desde la base del mástil.

Tras desenganchar la bandera, Newsome enunció desde donde se encontraba posada: “Vienen a mí con odio, opresión y violencia. Yo vengo en nombre de Dios. ¡Esta bandera será bajada hoy!” Tras descender, ambos fueron arrestados y la bandera fue izada nuevamente en el transcurso de una hora. Sin embargo, lo que hicieron corrió como reguero de pólvora y destacados líderes y organizaciones defensores de los derechos civiles apoyaron la pacífica acción directa. Newsome y Tyson se enfrentan a tres años de prisión y a una fianza de 5.000 dólares. Mientras tanto, la bandera CONTINÚA flameando y no solamente eso, sino que además, desde que tuvo lugar la masacre de Charleston, al menos media docena de iglesias afroestadounidenses han sido incendiadas en el Sur del país. Se está investigando, pero cualesquiera sean las causas de los incendios, han despertado temor a que se repita una historia brutal y bien conocida.

Las palabras pronunciadas por Frederick Douglass en aquel lejano 4 de julio, cobraron vida nuevamente con la acción de Bree Newsome, 163 años más tarde: “No se necesita luz, sino fuego; no se trata de una suave llovizna, sino del trueno. Necesitamos la tormenta, el tornado y el terremoto. El sentir del país ha de ser avivado, la conciencia del país ha de ser despertada, la decencia del país ha de ser sorprendida, la hipocresía del país ha de ser expuesta y sus crímenes contra Dios y contra el hombre han de ser proclamados y denunciados”.

Arrestaron al culpable, pero el asesino sigue suelto

La masacre de nueve feligreses afroestadounidenses en la Iglesia Metodista Africana Emanuel de Charleston, Carolina del Sur, ha causado conmoción en todo el país y bien podría haber sacudido las bases de la Confederación. Dylann Storm Roof ha sido acusado de asesinar de manera premeditada a los miembros de la congregación, tras haber recargado al menos dos veces su pistola Glock. Según una persona que habló con una de las tres sobrevivientes de la masacre, Roof dejó a una víctima con vida PARA que pudiera contarle al mundo lo sucedido. Este terrible asesinato en masa fue un acto de terrorismo abiertamente racista.

Entre las víctimas mortales se encuentra el pastor de la histórica iglesia, el Reverendo Clementa Pinckney, de 41 años de edad, que también era senador del estado de Carolina del Sur y dirigía un grupo de estudios bíblicos los miércoles por la noche. La noche de la masacre, Roof participó durante una hora de las ACTIVIDADES del grupo antes de matarlos.

Algunos años atrás, el reverendo Clementa Pinckney describió a la Iglesia Metodista Africana Madre Emanuel: “[La iglesia] se encuentra en un lugar muy especial de Charleston. Es un lugar muy especial porque el lugar donde está ubicada, esta zona, ha sido vinculada con la historia de la vida de los afroestadounidenses desde principios de 1800. La iglesia fue construida en 1891. El reverendo Morris Brown creó la congregación en 1818. Brown se convertiría más tarde en el segundo obispo de la Iglesia Episcopal Metodista Africana. Quienes saben un poco sobre nuestro nombre, comenzamos en 1787 a través de nuestro fundador, Richard Allen, que se fue de la Iglesia Episcopal Meddeth de San Jorge debido a que le decían que tenía que rezar después de los miembros ‘normales’ de la iglesia. Y es así que comenzó nuestra denominación, en un acto de desobediencia civil y, por decirlo de algún modo, de búsqueda de justicia teológica”.

Lo poco que se conoce sobre la motivación de Roof para supuestamente haber cometido el crimen ha sido extraído de un sitio web que se cree que él creó. En el sitio hay un manifiesto que reza: “Elegí Charleston porque es la ciudad más histórica de mi estado y en una época tenía la mayor proporción de negros con respecto a blancos en todo el país. No tenemos skinheads aquí, no hay un verdadero Ku Klux Klan, nadie está haciendo nada, solo hablan en Internet. Bueno, alguien debe tener la valentía de llevar esto al mundo real y supongo que tendré que ser yo”. Una sobreviviente de la masacre afirmó que Roof le dijo a una de las víctimas que le suplicaba que parara: “El dijo: ‘Debo hacerlo. Ustedes violan a nuestras mujeres y se están apoderando del país. Deben morir’”.

El sitio web contiene fotografías de Roof con un arma, la Glock calibre .45 que probablemente sea la que utilizó en la masacre, y con la bandera confederada, lo que suscitó nuevas iniciativas de retirar ese símbolo de racismo y odio de los lugares públicos. Durante décadas, la bandera confederada ondeaba en lo alto del Parlamento de Carolina del Sur, junto a la bandera de Estados Unidos y a la del estado de Carolina del Sur. Después de que la Asociación Nacional para el Progreso de la Gente de Color (NAACP, por sus siglas en inglés) comenzó a boicotear al estado en el año 2000, se alcanzó un acuerdo, por el cual se retiró la bandera de la cúpula del capitolio del estado y se la colocó en otra parte del predio, junto a un monumento a los caídos del ejército de la Confederación durante la Guerra de Secesión.

Uno de los primeros en hablar a favor de retirar la bandera tras la masacre ocurrida la semana pasada fue el legislador estatal de Carolina del Sur Doug Brannon, un republicano blanco. Brannon dijo en Democracy Now!: “El jueves por la mañana me desperté con la noticia de la muerte de estas nueve maravillosas personas y supe que había que hacer algo. Clementa Pinckney lo merece. Estas nueve personas lo merecen. Es necesario retirar la bandera de la Confederación del capitolio de nuestro estado”.

El reverendo William J. Barber segundo es el presidente de la NAACP de Carolina del Norte. Se ENTERÓ de la matanza el miércoles por la noche, mientras estaba en la cárcel. Barber contó en Democracy Now!: “Habían arrestado a alrededor de 10 de nosotros en la Cámara de Representantes de Carolina del Norte por protestar contra los políticos extremistas que aprobaron la peor ley de restricción del derecho al voto del país”. Barber ha encabezado el movimiento “Lunes de moral”, que moviliza cada semana a cientos de miles de personas en contra de la agenda que promueve el gobierno republicano de Carolina del Norte. Está a favor de que se retire la bandera confederada, a la que denomina “vulgar”, pero sugirió que promover medidas políticas sería un mejor homenaje a Clementa Pinckney y a las demás víctimas.

Barber declaró: “El reverendo Pinckney, como colega de la iglesia, no solo se oponía a la bandera, se oponía a que se negara la ampliación de Medicaid. Sabemos que en este momento la mayoría de los estados se oponen a la ampliación de Medicaid. En muchos de ellos, 6 de cada 10 personas son negras. El reverendo Pinckney se oponía a la restricción del derecho al voto y a la identificación de votantes en Carolina del Sur. Se oponía a quienes celebraron el fin de la Ley de derecho al voto, la eliminación del artículo 4, que significa que Carolina del Sur ya no necesita autorización federal previa para cambiar las leyes de votación. Se oponía a la falta de financiamiento para la educación pública y defendía un aumento del salario mínimo”. Barber dijo al representante estatal Doug Brannon en Democracy Now!: “Elaboremos un proyecto de ley general en nombre de los nueve mártires y de todas las cosas que defendía el reverendo Pinckney. Si decimos que lo amamos a él y a sus compañeros, pongamos todas estas cosas en un proyecto de ley general, aprobémoslo y llevémoslo el viernes al funeral”.

Wal-Mart, Amazon y otras grandes empresas minoristas han retirado de la venta los productos que contienen la bandera confederada. Alabama ha retirado la bandera confederada de los edificios públicos y otros estados, entre ellos Carolina del Sur, están por hacer lo mismo. El símbolo de la rebelión y la secesión de los estados del sur, el símbolo que representa la decisión de librar una guerra para proteger la esclavitud, podrá estar menos visible, pero la lucha por la igualdad, librada hace 200 años por los propios fundadores de la Iglesia Emanuel de Charleston, CONTINÚA. Como afirma el reverendo Barber, se necesita un cambio sistémico: “Arrestaron al culpable, pero el asesino sigue suelto”.

La nueva batalla de Seattle

Han pasado más de 15 años desde que las calles de Seattle fueron invadidas por gases lacrimógenos PARA reprimir a las decenas de miles de personas que se manifestaban allí contra la cumbre ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Aquella semana de protestas a finales de 1999 pasó a la historia como “La batalla de Seattle”, dado que activistas de base y movimientos sociales lograron impedir que los líderes mundiales (ministros de Comercio de varios gobiernos y altos ejecutivos de empresas) se reunieran para firmar un acuerdo mundial de comercio que muchos sostenían era profundamente antidemocrático y perjudicial para los derechos de los trabajadores, el medio ambiente y los pueblos indígenas en todo el mundo.

En las últimas semanas, una amplia coalición de organizaciones populares ha estado librando una nueva Batalla de Seattle en contra de la gigante empresa petrolera Shell. Tanto ciudadanos como funcionarios electos que se oponen a los planes de Shell de iniciar actividades de perforación en busca de petróleo en el Océano Ártico se lanzaron al agua en Seattle para intentar impedir la partida de la gran plataforma petrolera Polar Pioneer hacia su destino en el Ártico. Mientras las empresas de combustibles fósiles intensifican la explotación del petróleo del mundo, miles de activistas, así como también el Papa, están haciendo oír sus voces como nunca antes acerca de los efectos catastróficos del cambio climático.

La plataforma Polar Pioneer llegó al Estrecho de Puget a mediados de mayo en una parada técnica antes de zarpar hacia el mar de Chukotka en el Océano Ártico. Royal Dutch Shell alquila la plataforma a Transocean, la empresa cuya plataforma petrolera Deepwater Horizon provocó la desastrosa explosión y derramamiento de petróleo en el Golfo de México hace cinco años. Cuando la plataforma fue remolcada hacia la terminal del Puerto de Seattle, la primera ola de la llamada “Flota Mosquito” se lanzó a remo a bloquearla. La flotilla de protesta está integrada por “kayaktivistas”: personas que navegan en pequeños kayaks para establecer un bloqueo, similar a lo que hicieron los manifestantes en 1999 al tomarse de los brazos y formar una cadena humana en las lluviosas calles de Seattle a fin de impedir el paso de los delegados que intentaban asistir a la Conferencia Ministerial de la OMC.

Para el horror de muchos, el Presidente Barack Obama aprobó la exploración de petróleo en el Ártico. Subhankar Banerjee, un conocido fotógrafo, escritor y ACTIVISTA que ha dedicado los últimos 15 años a trabajar en defensa de la conservación del Ártico, calificó al Gobierno de Obama de “irresponsable e imprudente”. Banerjee declaró: “El gobierno acaba de aprobar planes de exploración para que Shell perfore [el Ártico] este verano, de julio a octubre. Se trata del permiso más importante que necesita Shell, pero no del único. Shell aún necesita obtener permisos de la [Administración Nacional Oceánica y Atmosférica], del Servicio de Pesca y Vida Silvestre y otros organismos federales. Es por eso que los activistas están haciendo todo lo posible para impedir que se otorguen algunos de estos permisos, porque es una decisión imprudente”.

Hasta el legendario músico Paul McCartney ha hablado del tema. En el prólogo al nuevo libro contra la perforación en el Ártico del activista de Greenpeace Ben Stewart, McCartney escribió: “Mientras se retrae el hielo, las gigantes petroleras avanzan. En lugar de VER el derretimiento de los hielos continentales como una grave advertencia a la humanidad, tienen los ojos puestos en el petróleo que se encuentra debajo del lecho marino en el Polo Norte, que hasta ahora era inaccesible. Se están aprovechando de la desaparición del hielo para extraer el mismo petróleo que causó el deshielo”.

Finalmente, la plataforma Polar Pioneer logró escapar del Estrecho de Puget. Cuando la plataforma ingresó a alta mar desde la costa de la isla de Vancouver en Canadá, Greenpeace Canadá envió botes inflables. La activista indígena Audrey Siegl, de la Primera Nación Musqueam, se puso de pie en la proa del pequeño bote y alzó sus manos en un gesto que indicaba la orden de detenerse. Mientras tanto, otras dos personas estaban nadando en el mar abierto, frente al gigantesco buque de Shell, mientras sostenían un cartel con la leyenda: “El pueblo o el petróleo”.

Más hacia el norte, en Alaska, activistas por el medio ambiente, pueblos indígenas y pescadores están uniendo esfuerzos para impedir un ejercicio de entrenamiento de la Armada de Estados Unidos denominado “Borde Norte”. Según información, la Armada está enviando al Golfo de Alaska a miles de marineros y otros oficiales de la marina, además de varios buques destructores de la Armada, cientos de aeronaves, artillería pesada y un submarino para la realización de ejercicios militares. La Armada también tiene autorización para utilizar cientos de miles de kilos de bombas y otras municiones que contaminan el agua y perturban la vida marina. El periodista de Truthout Dahr Jamail escribió: “Las aguas del Golfo de Alaska son de las más prístinas del mundo”. Jamail me dijo en el PROGRAMA Democracy Now!: “La ciudad de Cordova aprobó una resolución en la que se opone directamente a los ejercicios navales, al igual que el Ayuntamiento de la ciudad de Kodiak, Alaska. Los pescadores de toda la región costera de Alaska que será afectada por el ejercicio están furiosos por la situación. Hace unas semanas fuimos testigos de una flotilla de más de 150 botes en Cordova. Alrededor de una o dos semanas después de eso, apareció otra gran flotilla de pescadores cerca de Kodiak”.

Del mismo modo que los complejos e interrelacionados problemas del comercio mundial dieron lugar a la creación de una coalición histórica en las calles de Seattle hace 15 años, ahora lo hace el cambio climático provocado por el hombre. La amenaza está siendo enfrentada por una multitud que resiste, entre ellos el Papa Francisco, cuya nueva encíclica sobre el medio ambiente insta a que se adopten medidas concertadas para combatir el calentamiento global.

Si el Papa y los remeros activistas se unen, significa que el cambio no debe estar lejos.

El discurso de graduación que no querían que escucharas

Evan Young había sido elegido para pronunciar el discurso de graduación de este año en la escuela secundaria pública Twin Peaks Charter Academy High School en Longmont, Colorado. Evan tenía planeado pronunciar su discurso el 16 de mayo, durante la ceremonia de graduación. Al inicio de esa semana había presentado el texto del discurso al director de la escuela, como se lo habían solicitado. Justo antes de la ceremonia, el director, B.J. Buchmann, le anunció a Evan que no pronunciaría el discurso. Evan quedó estupefacto. Había estado practicando durante días. En el discurso, había planificado revelar su homosexualidad por primera vez a su propia familia, a sus compañeros de clase y a toda la secundaria.

Sin embargo, el director Buchmann no se lo permitió. Llamó al padre de Evan después de haber leído el borrador de su discurso y le dijo que Evan era gay. Evan me dijo en Democracy Now!: “Probablemente eso sea lo que más me molesta de toda esta situación. Creo que esto deja en claro que el director tenía muy poco respeto o comprensión por alguien en mi posición”. La declaración publicada por la junta directiva de la secundaria sobre la situación dice textualmente: “El borrador del discurso…incluía referencias a asuntos personales de naturaleza sexual. No es adecuado abordar estos temas en un discurso de una ceremonia de graduación”.

Evan finalmente pronunció su discurso dos semanas más tarde. La organización local de defensa de los derechos de las personas lesbianas, gay, bisexuales y transgénero (LGBT) Out Boulder intervino e intentó, sin éxito, convencer a la secundaria de que permitiera a Evan pronunciar su discurso en otro lugar. Ante la negativa, Out Boulder organizó una celebración en el patio de una casa en Boulder, donde un público de 250 personas escuchó a Evan finalmente pronunciar su discurso. Entre los presentes estaba el congresista de Boulder/Longmont, Jared Polis, que también es gay. Polis fue el primer congresista gay en revelar su orientación sexual en el Congreso de Estados Unidos. Evan Young me dijo a la mañana siguiente: “Fue maravilloso. Estaba muy nervioso. Muchos de mis amigos ya habían leído el discurso y todos me dijeron que les gustaba, pero no estaba realmente seguro de qué bromas les gustaban, qué partes no les gustaban, pero, en general, cuando pronuncié el discurso pareció encantarles a todos y fue alucinante”. Lo aplaudieron de pie por su discurso. El congresista Polis le dio a Evan un reconocimiento especial del Congreso por su destacado y valioso servicio a la comunidad. “Tengo un certificado, también, que quisiera leer a Evan: ‘Certificado de Reconocimiento Especial del Congreso otorgado a Evan Young en reconocimiento de su destacado y valioso servicio a la comunidad’, y por plantear este tema y hacernos saber a todos, ciudadanos interesados, que estos problemas de discriminación aún existen hoy en día”.

¿Cuáles fueron las palabras que el director consideró necesario censurar y que inspiraron tanto al público del evento de Out Boulder? Su discurso exhibió un sentido del humor maduro, condimentado con algunos chistes, pero se trató de un llamado profundamente personal a la tolerancia y la comprensión.

“Hablando en serio, quisiera contarles algo. Quizá ya lo sospecharan, pero espero que esto no cambie lo que piensan de mí: soy gay. Desde que tengo memoria me he sentido atraído hacia los hombres y nunca he tenido una novia porque prefiero a las personas de mi mismo sexo”.

Evan continuó: “Y ese es mi mayor secreto: soy gay. Entiendo que esto puede resultarles ofensivo a algunas personas, pero es quien soy. Y si siempre lo han sospechado o están totalmente sorprendidos, ahora ya lo saben. Cuando estaba escribiendo este discurso me cuestioné una y otra vez si debía revelar esto, dado que es un asunto que genera mucha división, y que se suele estereotipar a las personas homosexuales. Y pensé que, si lo hacía, debía pedirles mil disculpas y rogarles que no me vieran de un modo diferente. Pero luego me di cuenta de que no tengo que hacer eso. No debería tener que hacerlo. Si hay algo que aprendí en esta secundaria es que podemos seguir siendo amigos a pesar de nuestras profundas diferencias”.

El congresista Jared Polis ha escrito tanto a la junta directiva de la secundaria como al distrito escolar de St. Vrain Valley para solicitar una investigación del silenciamiento de Evan. Debbie Lammers, secretaria de la Dirección de Educación del distrito fue a escuchar el discurso de Evan en el evento de Out Boulder. Lammers me dijo que estaba decepcionada por lo sucedido y que le alegraba haber tenido la oportunidad de conocer a sus padres y ver a Evan pronunciar su discurso. “Es lamentable que esta escuela pública haya adoptado esta decisión. Ha puesto a su familia innecesariamente en el foco de atención”, afirmó.

La secundaria Twin Peaks Charter Academy queda a tan solo 120 kilómetros a vuelo de pájaro del lugar donde Matthew Shepard fue golpeado y torturado. Shepard era un joven homosexual que fue secuestrado en Laramie, Wyoming, el 6 de octubre de 1998. Shepard murió seis días más tarde de las heridas que sufrió, en un hospital de Fort Collins, Colorado, aún más cerca de Longmont. El asesinato de Matthew Shepard se convirtió en noticia a nivel mundial y es una muestra de cuan cruel y violenta puede ser la homofobia. Evan Young tenía apenas dos años de edad cuando Shepard fue asesinado. El mensaje de tolerancia de Evan es el único antídoto a este tipo de odio. Sus compañeros de clase tenían que escucharlo, su familia tenía que escucharlo y ahora, gracias a las protestas públicas contra su silenciamiento, millones de personas también lo escucharon.

El castigo de Julian Assange: estar condenado sin haber sido acusado

Oculto en una calle lateral de uno de los más refinados barrios londinenses, justo enfrente del enorme edificio de la tienda Harrods, se erige un edificio de apartamentos de la época victoriana donde se encuentra la Embajada de Ecuador. Julian Assange, el fundador y redactor responsable de WikiLeaks, el sitio web de divulgación de documentos filtrados por informantes, ingresó a la embajada el 19 de junio de 2012 y desde entonces no ha puesto un pie fuera.

Ecuador le otorgó asilo político, pero el Reino Unido se niega a concederle el salvoconducto para salir del país y quiere extraditarlo a Suecia, donde sería sometido a comparecer ante una fiscalía por denuncias de abuso sexual, a pesar de que nunca se presentaron acusaciones formales en su contra. Durante alrededor de tres años ha estado preso en la embajada, sin tener siquiera la posibilidad de ver la luz durante una hora al día, un derecho del que goza la mayoría de los prisioneros. Durante los dos años anteriores a su refugio en la embajada, Assange estuvo preso o bajo arresto domiciliario en Inglaterra, todo esto sin que se presentara una acusación en su contra. Cuando viajé a Londres esta semana para entrevistarlo en la embajada, Assange me reafirmó su convicción de que esta fase previa al juicio está siendo utilizada como un castigo y también como un elemento disuasorio. Sostuvo además que Suecia está actuando como sustituto de Estados Unidos, que desea verlo tras las rejas para impedir la labor de WikiLeaks.

No obstante, WikiLeaks continúa funcionando y sigue publicando información sin precedentes acerca de las condiciones posiblemente catastróficas en que se encuentran los submarinos de armas nucleares de Gran Bretaña, o capítulos enteros sobre el secreto y extremadamente polémico Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica (TPP, por sus siglas en inglés), entre otros. Fue desde la embajada de Ecuador en Londres que Assange ayudó al ex contratista de la Agencia de Seguridad Nacional Edward Snowden a escapar a Hong Kong tras haber publicado millones de documentos en los que se detallaban los programas de vigilancia del Gobierno de Estados Unidos. Cuando se dirigía de Hong Kong a América Latina, donde solicitaría asilo político, Snowden quedó varado en el aeropuerto de Moscú, luego de que Estados Unidos anulara su pasaporte, tras lo cual, Rusia le otorgó asilo político temporario.

Cuando salieron a la luz las denuncias de abuso sexual contra Assange a finales de 2010, el fundador de WikiLeaks se quedó en Estocolmo para ser interrogado por el fiscal, que luego retiraría los cargos. Assange obtuvo autorización para salir de Suecia. Cuando ya estaba en el Reino Unido, una segunda fiscal, Marianne Ny, volvió a presentar los cargos contra Assange. La fiscal ha tenido tiempo de interrogarlo en estos años, ya sea en persona en Londres o mediante videoconferencia. Sin embargo, insistió en que Assange fuera extraditado por la fuerza. Finalmente, un tribunal sueco la instó a que viajara a Londres. La fiscal ha señalado que se dirigirá allí para interrogarlo, pero hasta el momento no ha especificado cuándo.

A Julian Assange, sus abogados y sus seguidores les preocupa que, de ser extraditado, Suecia lo entregue a Estados Unidos, donde todo parecería indicar que está en marcha una investigación judicial secreta contra él y Wikileaks. “Julian habría ido a Suecia hace tiempo si Suecia le hubiera garantizado que no lo entregaría a Estados Unidos para ser enjuiciado por cargos de espionaje”, afirmó el abogado de Assange Michael Ratner, presidente emérito del Centro por los Derechos Constitucionales. Ratner explicó: “Suecia nunca ha estado dispuesto a brindar esa garantía, y sabemos que tiene muy mala reputación en cuanto a esto ya que es un país conocido por cumplir con los pedidos de Estados Unidos, ya sea el de enviar a algunas personas de Suecia a Egipto, para ser torturadas allí, o el de deportar a personas con asilo político, rompiendo su compromiso de no deportación”.

El Vicepresidente de Estados Unidos Joe Biden calificó a Assange de “terrorista de alta tecnología”, mientras que representantes electos y comentaristas políticos de ambos partidos han expresado públicamente que Assange debería ser asesinado. A este respecto Assange me dijo en la embajada: “La investigación de Estados Unidos contra WikiLeaks por denuncias penales es considerada la mayor investigación jamás realizada contra un medio de difusión. Es extraterritorial. Está sentando nuevos precedentes acerca de la capacidad del Gobierno de Estados Unidos de perseguir a los directores de cualquier medio de comunicación de Europa o del resto del mundo e intentar enjuiciarlos. Ellos dicen que los delitos cometidos son conspiración, conspiración para cometer espionaje, violación de la Ley de Abuso y Fraude Informático, piratería informática, apropiación indebida y robo de documentos del gobierno”. De ser confirmadas, las acusaciones de espionaje podrían llevar a Assange a ser condenado a pena de muerte. Suecia, al igual que la mayoría de los países europeos, no puede extraditar a una persona que considera que podría ser condenada a la pena capital.

Todos los posibles delitos por los que Assange es requerido en Suecia, excepto uno, prescribirán en agosto. La Corte Suprema sueca se negó a anular las órdenes de arresto presentadas en su contra a finales de 2010, en una decisión de 4 votos a favor y uno en contra. El magistrado Svante Johansson emitió el voto disidente y dijo que la detención “de facto” de Assange “viola el principio de proporcionalidad”. Sentado frente a mí en la sala de conferencias de la pequeña embajada que durante los últimos tres años ha sido su hogar, su refugio y su cárcel, Assange me dijo: “Como acusados no tenemos derechos debido a que aún no se ha abierto un proceso formal. No hay acusación, no hay juicio, no hay posibilidad de defenderse, ni siquiera el derecho de acceder a la documentación, porque no eres ni siquiera un acusado”. El tono pálido de la piel de Julian Assange tras haber pasado años sin ver la luz del sol combina con el color cano de su cabello. Sin embargo, su voluntad permanece inquebrantable y los documentos filtrados que inicialmente se propuso publicar cuando fundó WikiLeaks hace casi diez años siguen viendo la luz.

 

 

En lo profundo de las colinas del este de Tennessee se levanta un gran complejo militar llamado “Y-12”. Es el lugar donde se produce y se almacena todo el uranio altamente enriquecido que se usa para producir el arsenal de ojivas nucleares de Estados Unidos. El complejo está situado en Oak Ridge, la “ciudad secreta” que fue creada prácticamente de un día para el otro durante la Segunda Guerra Mundial y donde se produjo el uranio para la bomba atómica que fue lanzada sobre Hiroshima el 6 de agosto de 1945. Hoy en día, el complejo, apodado “El Fuerte Knox del uranio”, alberga cantidades de este elemento radiactivo suficientes para hacer 10.000 bombas atómicas.

Fue allí que, poco antes del amanecer del 28 de julio de 2012, tres activistas por la paz del movimiento Plowshares, entre ellos una monja de 82 años de edad, burlaron los numerosos sistemas de seguridad de las instalaciones y llegaron al corazón del complejo, el Centro de Almacenamiento de Materiales de Uranio Altamente Enriquecido o HEUMF (por su sigla en inglés). Pintaron mensajes de paz en las paredes, vertieron sangre, martillaron el concreto y fueron detenidos. A principios de este mes, un tribunal federal de apelaciones revocó sus condenas por sabotaje y los dejó en libertad tras dos años de cárcel. Esta es la primera vez que se revierte una condena por sabotaje a activistas de este grupo, un momento histórico para el movimiento por el desarme nuclear.

Plowshares es un movimiento que deriva su nombre del versículo 2:4 del libro de Isaías en la Biblia, que instruye: “Convertirán sus espadas en rejas de arado y sus lanzas en hoces. No alzará espada nación contra nación ni se adiestrarán más para la guerra”. Inspirados por la fe y comprometidos con la acción militante, los activistas de Plowshares han llevado a cabo acciones directas no violentas durante los últimos 35 años. Acceden a instalaciones militares de máxima seguridad y dañan con martillos armas de guerra, sea que se trate de aviones de combate o depósitos de misiles, o, como en este caso más reciente, el complejo que enriquece y almacena uranio para la producción de bombas.

Entre los primeros activistas de Plowshares estaban los hermanos Berrigan, el padre Daniel y el fallecido Philip, que habían concitado la atención nacional por la quema de listas de reclutamiento en protesta contra la guerra de Vietnam. En 1980, los Berrigan ingresaron junto con otros activistas a la fábrica de misiles nucleares de General Electric en la ciudad de King of Prussia, en Pensilvania, y dañaron con martillos los armazones de las ojivas, dejándolos inutilizables. Por esta y muchas otras acciones posteriores fueron varias veces a la cárcel. Decenas de protestas similares por el desarme se han producido en todo el mundo desde entonces.

Los activistas que lograron entrar en el complejo ultra seguro Y-12 conforman un trío muy especial: la hermana Megan Rice, una monja católica; Michael Walli, un veterano de la guerra de Vietnam que se volvió activista católico por la paz; y Greg Boertje-Obed, un ex oficial del ejército de Estados Unidos, ahora pintor de casas y activista por la paz. Después de cortar cuatro líneas de cercas y atravesar terrenos patrullados para llegar al HEUMF, pintaron consignas que decían “El fruto de la justicia es la paz” y “A Isaías le agradan los Plowshares”. Como en acciones anteriores, el grupo acuñó un nombre para sí mismo: “Transform Now Plowshares” (“Transformar ahora las espadas en arados”, en español). Le pregunté a la hermana Megan qué significaba. “¿Por qué hemos gastado en este lugar diez billones de dólares en 70 años, cuando ese dinero podría haber sido utilizado para transformar no solamente Estados Unidos, sino el mundo, en una alternativa para una vida mejor? En su lugar, hacemos algo que nunca podrá usarse, nunca debería usarse, que probablemente nunca se use a menos que queramos destruir el planeta”.

La falla de seguridad generó conmoción en los organismos de seguridad nacional, en especial en el Departamento de Energía, que está a cargo del Y-12 en el este de Tennessee. Si bien los tres activistas de Transform Now Plowshares enfrentaban cargos federales de sabotaje y hasta 30 años de prisión, durante el juicio permanecieron en libertad bajo fianza y libres de asistir a las audiencias del Congreso impulsadas por su acto de desobediencia civil, que The New York Times calificó de “la mayor violación de la seguridad en la historia del complejo atómico del país”. Sorprendentemente, Joe Barton, congresista republicano de Texas, elogió a la hermana Megan Rice:

“Queremos agradecerle por señalar algunos de los problemas en nuestra seguridad. Aunque yo no estoy totalmente de acuerdo con la plataforma que defiende, le agradezco por señalar las carencias de nuestro sistema de seguridad y por estar presente hoy. Señor presidente, esta jovencita llevaba consigo una Santa Biblia. Si hubiera sido una terrorista, solo Dios sabe lo que podría haber sucedido”.

Ed Markey, congresista demócrata de Massachusetts y actualmente senador, también se dirigió a la hermana Megan: “Gracias, hermana Megan Rice, por estar presente. Gracias por sus acciones. Gracias por su férrea voluntad de hacer centrar la atención en esta acumulación de armas nucleares que aún existe en nuestro mundo y lo mucho que necesitamos hacer algo para reducirla. No necesitamos más armas nucleares. Necesitamos menos”.

La hermana Megan Rice ahora tiene 85 años de edad. Ella y sus compañeros acusados esperan la decisión de un tribunal de primera instancia para saber si deben o no seguir tras las rejas por los cargos menores de destrucción de bienes del Estado, por el corte de cercas, pintar consignas y verter sangre en el Y-12. Pero, ciertamente, la libertad de la cárcel no es lo que más le preocupa. “Realmente no diría que nos sentimos libres, porque mientras exista una sola arma nuclear, nadie será libre”.

 

El 13 de mayo de 1970, el periódico Houston Chronicle titulaba: “Atentado con bomba saca del aire a Radio Pacífica”. KPFT, la flamante radio comunitaria de Houston, había estado en el aire apenas dos meses cuando hicieron volar su transmisor en pedazos. George Rosenblatt, del Houston Chronicle, escribió en aquel momento: “La explosión que destruyó el transmisor de la radio KPFT FM de Houston (Radio Pacífica) no fue un accidente, sino aparentemente el accionar de expertos, afirmaron hoy las autoridades”. Rosenblatt añadió: “La explosión ocurrió el martes a las 11 de la noche en el momento en que la radio estaba pasando la canción de Arlo Guthrie “Alice’s Restaurant”. En el preciso instante de la explosión se escuchaba a Arlo Guthrie cantar: “matar, matar, matar”, como si se tratara de una broma”.

Sin embargo, el ataque contra la radio no fue ninguna broma. Alguien colocó dinamita y destruyó el transmisor. El equipo de la radio y un grupo de voluntarios reconstruyeron el transmisor y lograron que la emisora volviera al aire, esta vez con el transmisor protegido por una caseta de cemento reforzado. No obstante, pocos meses después, en octubre de ese mismo año, atacantes anónimos destruyeron nuevamente el transmisor. Esta vez utilizaron 15 cartuchos de dinamita en lugar de solo uno. KPFT es, al día de hoy y afortunadamente, la única emisora de radio en la historia de Estados Unidos que ha sido víctima de un atentado con bomba.

La recuperación tras la segunda explosión, que fue más grave, llevó más tiempo. Cuando la emisora volvió al aire en enero de 1971, Arlo Guthrie estaba en Houston y terminó de tocar en vivo, en el estudio de la radio, su famosa canción “Alice’s Restaurant”, que estaba sonando al aire cuando la radio fue atacada por primera vez. KPFT sufrió dos atentados, pero los ataques lograron algo que la emisora, que carecía de presupuesto para publicidad, no habría podido lograr por sí sola: las explosiones hicieron que la radio quedara grabada en la conciencia de su potencial audiencia en Houston.

Una investigación realizada después de los atentados con bomba dio lugar al procesamiento de Jimmy Dale Hutto, el Gran Dragón de la organización local del Ku Klux Klan. Hutto dijo que hacer estallar el radiotransmisor de KPFThabía sido el acto de su vida del que se sentía más orgulloso. Al pensar en la rica trayectoria de Radio Pacífica, no resulta sorprendente que un grupo que incitaba al odio como el KKK la atacara. Radio Pacífica brinda un espacio público a las personas para que hablen por sí mismas, rompiendo con los estereotipos y el fanatismo que alimentan el odio.

Radio Pacífica fue fundada por Lew Hill, un pacifista que se negó a combatir en la Segunda Guerra Mundial. Cuando salió del campo de detención en el que había permanecido encerrado durante la guerra, dijo que Estados Unidos necesitaba un medio de comunicación que no fuera propiedad de las empresas que lucran con la guerra, sino de los periodistas y artistas. Como dijo el difunto George Gerbner, ex decano de la Facultad de Comunicaciones Annenberg de la Universidad de Pensilvania: “Las empresas no tienen nada que decir, pero sí todo para vender, y son las que están criando a nuestros hijos hoy”.

KPFA, la primera emisora de Radio Pacífica, comenzó a transmitir en Berkeley, California, el 15 de abril de 1949. Radio Pacífica intentó algo que nadie pensó que podría funcionar: construir una red de emisoras basada en la financiación voluntaria de los oyentes, un modelo que más adelante adoptaron todas las emisoras públicas de radio y televisión de EE.UU. La red de Pacífica creció hasta llegar a tener cinco emisoras: KPFA en Berkeley, KPFK en Los Ángeles, WBAI en Nueva York, WPFW en Washington yKPFT en Houston.

Las radios de Pacifica dieron importantes primicias y nunca temieron a la polémica, especialmente cuando se trata de cubrir temas relacionados con los movimientos sociales. Luminarias del movimiento por los derechos civiles, como Paul Robeson y Harry Belafonte, eran invitados asiduos de estas emisoras. La red Pacífica transmitió un debate entre Malcolm X y el escritor afroestadounidense James Baldwin sobre el valor de los actos de desobediencia civil no violentos. En 1965, la emisora de la red Pacífica en Nueva York, WBAI, envió al periodista Chris Koch a Vietnam del Norte, convirtiéndose en el primer medio estadounidense en tener un corresponsal informando sobre la guerra desde la perspectiva norvietnamita. Músicos de la talla de Bob Dylan y Jerry García, de Grateful Dead, realizaron sus primeras actuaciones en vivo en emisoras de la red Pacífica.

Cuarenta y cinco años después de los atentados, KPFTsigue transmitiendo en Houston y sirve a la población como referencia de puntos de vista alternativos y foco de difusión de las noticias y la cultura locales. Algunas personas dicen que los atentados no se investigaron en profundidad debido a la relación cercana entre el Ku Klux Klan local y la policía de Houston. En la actualidad nos enfrentamos a una crisis de discriminación racial y persecución policial de jóvenes afroestadounidenses, que ocurre con aparente impunidad. A pesar de que la actividad de los grupos que incitan al odio ha aumentado considerablemente desde que Barack Obama fue electo presidente, a lo largo de varias décadas se han logrado cambios más importantes y duraderos.

Cinco años antes del atentado con bomba contra KPFT, el 26 de febrero de 1965, Martin Luther King Jr. habló en el Templo de Israel en Hollywood, California: “Venceremos. En lo más hondo de mi corazón creo que venceremos. Y lo creo porque, de alguna manera, el arco del universo moral es largo, pero se inclina hacia la justicia. Venceremos porque Carlyle tenía razón: una mentira no dura por siempre. Venceremos porque William Cullen Bryant tenía razón: ‘la verdad que cayó abatida se alzará otra vez’”.KPFT, la emisora de Radio Pacifica en Houston, fue abatida dos veces en 1970, pero volvió a alzarse una y otra vez durante 45 años y ha estado utilizando las frecuencias de radio públicas para contribuir a que el arco del universo moral se incline hacia la justicia.

 

“¿Qué deseas lograr con esta protesta?”, le pregunté en agosto del año pasado a una adolescente de 13 años que estaba participando de una manifestación en Staten Island contra el asesinato por parte de la policía del afroestadounidense Eric Garner. La adolescente, llamada Aniya, me respondió: “Vivir hasta los 18 años sin morir antes de un balazo. Queremos crecer, vivir la vida. No queremos morir en cuestión de segundos por culpa de la policía”.

Este es el sentimiento que inspira al movimiento Black Lives Matter (Las vidas de las personas negras importan) en todo el país. ¿Acaso será ese el nuevo sueño americano?

Más recientemente, en Baltimore, el anuncio por parte de la fiscal de la ciudad de que se presentarían cargos contra seis policías por la muerte de Freddie Gray calmó los ánimos luego de una semana de intensas protestas. Marilyn Mosby, la fiscal de Baltimore de 35 años de edad, es la fiscal principal más joven de una ciudad importante de Estados Unidos. Lleva apenas 100 días en el cargo y apareció en primera plana el viernes primero de mayo cuando realizó el sorprendente anuncio de que los policías afrontarían varias acusaciones, desde agresión hasta homicidio en segundo grado.

Según los informes policiales, el teniente de la policía de Baltimore Brian Rice estaba patrullando en bicicleta en la mañana del 12 de abril cuando Freddie Gray se echó a correr tras haber establecido contacto visual con él. Rice persiguió a Gray junto con los oficiales Garrett Miller y Edward Nero. Un transeúnte filmó el momento en que Gray era arrastrado hasta la camioneta de la policía mientras gritaba de dolor. A pesar de que Gray pidió asistencia médica reiteradas veces, no se la proporcionaron y al poco tiempo quedó inconsciente. Otros policías que participaron en su arresto y traslado tampoco hicieron nada. Su familia informó que Gray tenía un 80% de la médula espinal quebrada y que su laringe estaba destrozada. Gray murió después de haber estado una semana en coma.

Gene Ryan, presidente del sindicato de policía de Baltimore, escribió horrorizado: “Las imágenes que aparecieron en la televisión se parecen a un linchamiento”. Sí, “linchamiento” fue el modo que un hombre blanco usó para describir las protestas de personas afroestadounidenses contra la muerte de otro afroestadounidense a quien le quebraron el cuello mientras se encontraba en custodia policial. Más tarde, en una conferencia de prensa, Michael Davey, abogado del sindicato de policías, defendió la persecución policial de Gray: “Si uno se encuentra en una zona donde hay altos índices de delincuencia y huye de la policía sin que haya provocación, la policía está legalmente habilitada a perseguirlo”. Entonces, ¿esto significa que Freddie Gray fue arrestado por ser negro y haber salido corriendo?

Luego de cada asesinato de una persona aforestadounidense por parte de la policía en los últimos tiempos, la indignación se ha hecho sentir cada vez más. La muerte de Eric Garner ahorcado por un policía el 17 de julio de 2014, quedó impune. El fiscal de distrito de Staten Island, Daniel Donovan Jr., se negó a presentar acusaciones contra los oficiales. Donovan, que es republicano, fue recompensado esta semana: obtuvo la banca en el Congreso que dejó vacante Michael Grimm, quien renunció tras haber sido hallado culpable de evadir millones de dólares en impuestos. Grimm también es conocido por haber amenazado con golpear a un periodista en un programa de televisión en vivo después de que éste le preguntara sobre las acusaciones. Grimm le dijo al periodista en aquella oportunidad: “Te partiré en pedazos, como a un niño”.

Volviendo a Baltimore, muchas personas se sintieron aliviadas cuando la fiscal de la ciudad Marilyn Mosby anunció que había presentado acusaciones contra los seis policías: “Provengo de una familia de cinco generaciones de agentes del orden. Mi padre era policía, mi padre era policía, al igual que varios de mis tíos y tías. Mi querido abuelo, recientemente fallecido, fue uno de los miembros fundadores de la primera organización de policías negros de Massachusetts. A quienes están furiosos, heridos o han sufrido sus propias injusticias en manos de la policía, los insto a que canalicen esa energía pacíficamente mientras llevamos adelante este caso. He escuchado su clamor de que ‘sin justicia no hay paz’. Sin embargo, su paz es absolutamente necesaria mientras me esfuerzo por impartir justicia en el caso de Freddie Gray”.

Mosby finalizó su oratoria mediante una declaración sin precedentes en la historia de los discursos de la fiscalía: “Por último, pero no menos importante, a los jóvenes de esta ciudad les digo que intentaré hacer justicia en su nombre. Este es su tiempo. Garanticemos que las manifestaciones sean pacíficas y productivas, para que logren cambios estructurales y sistémicos para las próximas generaciones. Ustedes están al frente de esta causa y, como jóvenes, nuestro tiempo es ahora”.

Si la exigencia de que los responsables rindan cuentas se lleva a cabo con esta determinación, quizá Aniya logre su deseo de cumplir 18 años y muchos, muchos más.

El mensaje de un cartero al Congreso para recuperar la democracia

“Ni la nieve, ni la lluvia, ni el calor ni la oscuridad de la noche impedirán a estos carteros completar con celeridad sus rondas asignadas” reza el lema no oficial del Servicio de Correos de Estados Unidos. Ahora podríamos agregar: “ni una zona de exclusión aérea de seguridad nacional”, como demostró el cartero Doug Hughes. Hughes hizo lo que consideró era su deber: llevar cartas. Tenía 535, una para cada miembro del Congreso, y cada una de ellas estaba firmada por él. En ellas, Hughes escribió sobre la influencia corruptora del dinero en la política y optó por un método de muy alto perfil para entregarlas. Piloteó un helicóptero del tamaño de una bicicleta llamado “girocóptero” a lo largo de 160 km., desde Maryland hasta Washington, y aterrizó en la explanada oeste del Capitolio de Estados Unidos, atravesando espacio aéreo restringido.

La aeronave de Hughes podría haber sido derribada. Le pregunté si valió la pena haber asumido ese riesgo, a lo que respondió: “Soy padre y abuelo y puedo ver el cambio que hubo a lo largo de las últimas décadas. Hemos pasado de una democracia a una plutocracia. Los peces gordos están tomando las decisiones. Están consiguiendo todo lo que quieren y los votantes lo saben. Todo el espectro político, los de izquierda, los de derecha y los de centro, saben que este Congreso no representa al pueblo. Y sí, valió la pena arriesgar mi vida, valió la pena arriesgar mi libertad a fin de lograr una reforma para que el Congreso trabaje para el pueblo”.

La carta de Hughes comienza con una cita del Secretario de Estado. Hughes escribió: “Lean la siguiente declaración de John Kerry en su discurso de despedida del Senado: ‘Considero que la búsqueda interminable del dinero amenaza con robarnos la democracia. Ellos lo saben. Saben que lo sabemos y, sin embargo, no se hace nada al respecto’, afirma John Kerry”. Hughes continúa su carta con un análisis del modo en que el dinero corrompe el trabajo de los miembros del Congreso “antes de ser electos, durante y después de su mandato”, escribió.

El espectacular modo que encontró Hughes para entregar sus cartas no pasó inadvertido. La mayoría de los medios de comunicación simplemente ignoraron el mensaje que este cartero estaba intentando entregar y se centraron, en cambio, en que su espectacular aterrizaje dejó en evidencia la vulnerabilidad de la seguridad. Resulta interesante que su acción no fuera del todo condenada por quienes trabajan en el Capitolio.

El legislador republicano de Carolina del Norte Walter Jones dijo en la Cámara de Representantes de Estados Unidos: “No defiendo violar el espacio aéreo restringido y arriesgar a personas inocentes al volar un girocóptero en el predio del Capitolio. El Sr. Hughes tiene razón con respecto a la fuerte influencia del dinero en la política. He visto cómo ha empeorado esta situación en los veinte años que llevo en el Congreso. La decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos en el caso de Citizens United en 201o, en relación con el financiamiento de las campañas, creó comités especiales, los llamados súper PAC, y multimillonarios que compran candidatos”.

El fallo de la Corte Suprema de 2010 al que se refiere Jones, Citizens United contra la Comisión de Elecciones Federales (FEC, por sus siglas en inglés), y un fallo posterior de 2014, McCutcheon contra la FEC, dieron vía libre a las donaciones ilimitadas para el financiamiento de las campañas electorales, incluyendo la posibilidad del financiamiento a través de fondos que no pueden ser rastreados, conocidos como “dinero oscuro”. El gasto de grupos externos en las campañas explotó, pasando de 15 millones de dólares en 1998 a más de 1.000 millones de dólares en 2012. Y entre las arcas de Clinton y el efectivo de los hermanos Koch, la crisis empeorará cada vez más mientras se prepara la campaña electoral de las elecciones presidenciales de 2016. Hughes apoya una reforma constitucional que elimine la influencia del dinero en la política.

Al día siguiente de que Hughes aterrizara su girocóptero en el Capitolio, le pregunté al congresista demócrata de Florida Alan Grayson qué pensaba sobre la protesta del cartero contra la influencia del dinero en la política: “De hecho me encontraba en la sala de la Corte cuando se emitió la desastrosa decisión de Citizens United hace cinco años. Mitch McConnell, [en ese etonces congresista republicano y ahora líder de la mayoría del Senado], se encontraba a dos asientos a mi izquierda. Éramos los únicos funcionarios públicos en la sala. Mitch McConnell estaba más feliz que nunca aquel día. Estaba literalmente riendo de alegría cuando se emitió el fallo. Y yo dije en MSNBC aquella noche hace cinco años que si no hacíamos nada, podíamos comenzar a despedirnos de este país. Bueno, prepárense porque ahora mismo son los multimillonarios y las multinacionales los que toman las decisiones con respecto a lo que quieren, ya sea el Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica, la vía rápida, o cualquier cosa que quieran. Logran rescates financieros, exenciones impositivas. Obtienen la llamada desregulación, lo que sea. Obtienen lo que quieren aquí porque están pagando por ello”.

Doug Hughes está actualmente bajo arresto domiciliario en Florida. De ser hallado culpable, afrontaría una pena de cuatro años de prisión. Tiene tres hijos. Tenía cuatro, pero uno se suicidó en 2012. Le pregunté a Doug Hughes si el suicidio de su hijo tuvo que ver con su acción, a lo que respondió: “Su muerte no tuvo sentido. Fue un desperdicio. Tenía tanto potencial. Pensé en lo que había hecho yo, en lo que había logrado y contribuido y pensé qué país y qué mundo vamos a dejar si las cosas continúan como están. Tengo [otros tres] hijos. Tengo dos hijos adultos y una niña de 11 años. Quiero dejarles una verdadera democracia para que puedan tener el control sobre su destino y el destino de sus hijos. Y ahora mismo están perdiendo esa posibilidad. Estamos perdiendo esa posibilidad. Y depende de nosotros restablecer la democracia. Podemos encontrar soluciones a los problemas que tenemos, si las personas tienen el control”.

Venas abiertas y heridas que se cierran en América Latina
Por primera vez en más de medio siglo, los presidentes de Estados Unidos y de Cuba se reunieron formalmente. Barack Obama y el presidente cubano, Raúl Castro, mantuvieron una reunión en el marco de la séptima Cumbre de las Américas, celebrada este año en la ciudad de Panamá. La participación de Cuba en estas cumbres había sido bloqueada por Estados Unidos desde que comenzaron a celebrarse en 1994. Este momento histórico, sin embargo, se produce con cierta tristeza: Eduardo Galeano, el gran escritor uruguayo que tanto hizo para explicar las relaciones profundamente desiguales entre América Latina y Estados Unidos y Europa, murió dos días después de la finalización de la cumbre.
El libro más conocido de Galeano es “Las venas abiertas de América Latina: Cinco siglos de saqueo de un continente”. Se publicó en 1971 y fue uno de los primeros en explicar el impacto de la dominación colonial del hemisferio a través de una amplia gama de acontecimientos históricos. El propio Galeano fue parte de muchos de esos acontecimientos fundamentales de la historia. Según contó, escribió el libro “en 90 noches plagadas de cafeína”, en las que trabajó para interconectar las historias que ya se habían contado antes por separado y en el lenguaje codificado de los historiadores, economistas o sociólogos. “Traté de escribir de una manera tal que pudiera ser leído y disfrutado por cualquier persona”, dijo.
Mientras los golpes de Estado promovidos por Estados Unidos en la región derrocaban a los gobiernos democráticos, el éxito del libro iba en aumento. Esto convirtió a Galeano en un blanco de las dictaduras militares. Fue encarcelado en Uruguay y tras su liberación comenzó una vida en el exilio. Se radicó en Argentina, donde fundó y editó una revista cultural llamada Crisis. Después del golpe militar respaldado por Estados Unidos en ese país en 1976, el nombre de Galeano se agregó a la lista de los condenados por los escuadrones de la muerte: “Finalmente me tuve que ir volando de Argentina también. No podía quedarme en Uruguay porque no me gusta estar en la cárcel y no me quedé en Argentina, no podía, porque no quería estar en un cementerio. Porque como dije antes, la muerte es muy aburrida” dijo Galeano a Democracy Now!.
Nuevamente voló, esta vez a España, donde comenzó a escribir su famosa trilogía “Memorias del fuego”, que reescribe la historia de América del Norte y del Sur: “Tenemos una memoria cortada en trozos y yo escribo intentando recuperar nuestra memoria real, la memoria de la humanidad. Lo que yo llamo ‘el arcoiris humano’, que es mucho más colorido y hermoso que el otro arcoiris. Pero el arcoiris humano había sido mutilado por el machismo, el racismo, el militarismo y un montón de otros ismos. Hemos estado matando de forma terrible nuestra grandeza, nuestra grandeza posible, nuestra belleza posible”.
Y ahora, una parte de esa historia, la que tiene como protagonistas a Estados Unidos y Cuba, está en proceso de reescritura. El presidente Obama ha enviado al Congreso un informe del Departamento de Estado que recomienda que Cuba sea eliminada de la lista oficial de países que patrocinan el terrorismo, confeccionada por el gobierno de Estados Unidos. El grupo pacifista CODEPINK aplaudió la medida, declarando en un comunicado: “La tristemente célebre lista de países terroristas de Estados Unidos incluye solamente otros tres países: Irán, Sudán y Siria, y curiosamente omite a Corea del Norte. Muchas personas en el mundo consideran una hipocresía de Estados Unidos señalar a Cuba y por otro lado hacer caso omiso del apoyo al terrorismo por parte de aliados de Estados Unidos como Arabia Saudita, Pakistán, Egipto e Israel, sobre todo porque Cuba es conocida por la exportación de médicos, músicos, maestros, artistas y bailarines… no de terroristas”.
Le consulté a un ex diplomático cubano, Carlos Alsugaray Treto, su opinión acerca de las críticas que recibió el presidente Obama por su propuesta de retirar a Cuba de la lista de países terroristas, especialmente de personas como el senador republicano y ahora candidato a la presidencia Marco Rubio, un cubano-estadounidense de Florida. Marco Rubio dijo: “La decisión tomada por la Casa Blanca hoy es terrible, pero lamentablemente no me toma por sorpresa. Cuba es un estado que auspicia el terrorismo. Alberga fugitivos de la justicia estadounidense, entre ellos una persona que mató a un policía en Nueva Jersey hace más de treinta años. Es también el país que está ayudando a Corea del Norte a evadir las sanciones de armamento impuestas por Naciones Unidas. Deberían haber permanecido en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo y creo que esto envía un mensaje escalofriante a nuestros enemigos en el extranjero, de que esta Casa Blanca ya no se toma con seriedad el hecho de llamar al terrorismo por su nombre”.
El diplomático cubano Carlos Alzugaray respondió: “Bueno, en el primer lugar el señor Rubio no es cubano-americano. No nació en Cuba; es hijo de inmigrantes cubanos y no sabe nada de Cuba”. En segundo lugar dijo que Rubio “debería preocuparse por tener terroristas, un terrorista como Luis Posada Carriles, viviendo en Miami. Tiene al terrorismo muy cerca, en la propia Miami, a mucha menor distancia de su casa que los 145 kilómetros que separan a Cuba de la Florida. Y no se queja”. Luis Posada Carriles fue agente de la CIA y admitió haber sido el autor intelectual del atentado contra un avión de Cubana de Aviación en 1976, en el que murieron las 73 personas que iban a bordo. Venezuela ha procurado su extradición por mucho tiempo, pero el gobierno de Estados Unidos se niega a cumplir, permitiendo que Carriles camine libremente por las calles de Miami.
No obstante, el bloqueo estadounidense contra Cuba, una de las reliquias más perdurables y perjudiciales de la Guerra Fría, sigue vigente. Este pilar central de la política hostil de Estados Unidos hacia Cuba, que ya lleva medio siglo de duración, es cada vez menos popular aquí. El sector empresarial estadounidense está cansado de desaprovechar las oportunidades de las que gozan los inversionistas de Canadá, Europa, Japón y China. La Cámara de Comercio de Estados Unidos elogió la iniciativa del presidente Obama para normalizar las relaciones. Empresas como Facebook y Airbnb ya han desembarcado en Cuba y planifican expandirse tan pronto sea legal hacerlo. El asesor adjunto de Seguridad Nacional estadounidense, Ben Rhodes, dijo recientemente: “Nuestra política hacia Cuba, en lugar de aislar a Cuba, terminó por aislar a Estados Unidos de nuestro propio patio trasero”. Y el presidente Obama, al anunciar su intención de normalizar las relaciones con Cuba el pasado mes de diciembre, admitió: “Creo que podemos hacer más para apoyar al pueblo cubano y promover nuestros valores a través de compromisos. Después de todo, estos 50 años han demostrado que el aislamiento no funcionó. Es hora de un nuevo enfoque”.
La Cumbre de las Américas ha terminado y la trayectoria de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba ha tomado un nuevo curso. En la primera cumbre a la que asistió Obama tras ser elegido presidente, en la de 2009, el fallecido presidente de Venezuela Hugo Chávez le entregó una copia de “Las venas abiertas”.
Eduardo Galeano dijo en Democracy Now!: “Fue una acción generosa y, de hecho, el libro se convirtió después de tantos años –casi cuarenta– en una especie de símbolo. Mi estilo ha cambiado mucho. Ahora escribo de una manera muy diferente, pero yo no estoy arrepentido de esa obra en absoluto, ni de una sola coma, ni de un solo punto. Y creo que puede ser un libro útil para entender que la riqueza y la pobreza están íntimamente conectadas, así como también la libertad y la esclavitud. No hay riqueza realmente inocente de causar pobreza y no hay libertades que no tengan algo que ver con la esclavitud. Así que traté de escribir el libro de una manera tal que pudiera ser leído y disfrutado por cualquier persona. Y es por eso que perdió el Premio Casa de las Américas, debido a que el jurado consideró que no era serio. En ese momento, los intelectuales de izquierda estaban seguros de que para ser serios, había que ser aburridos. Y el libro no era aburrido, por lo que no era lo suficientemente serio. Después, afortunadamente para mí, la dictadura militar consideró que era muy serio y lo mandó a la quema. Y esa fue mi mejor publicidad, mi mejor herramienta de mercado”.
Si aún no lo leyó, Obama debería leer el libro. Como dijo el escritor británico John Berger sobre Galeano: “Publicar a Eduardo Galeano es publicar al enemigo: el enemigo de la mentira, de la indiferencia y, sobre todo, del olvido. Gracias a él se recordarán nuestros crímenes. Su ternura es devastadora; su veracidad furibunda”.
Ojalá Eduardo Galeano descanse en paz. Probablemente, pocas cosas lo harían más feliz que el hecho de que el bloqueo a Cuba también sea enterrado.

Pena capital: una política condenada a muerte

Un jurado de Boston halló a Dzhokhar Tsarnaev culpable de los 30 delitos de los que fue acusado por su participación en los atentados de la maratón de Boston. Ahora el jurado deberá decidir a qué pena se lo condenará: si a cadena perpetua o a pena de muerte. La pena capital es ilegal en Massachusetts, pero el juicio contra Tsarnaev se llevó a cabo en un tribunal federal, donde esta pena está permitida. El jurado deberá decidir si vive o muere. El caso brinda un nuevo motivo para analizar la pena de muerte y por qué esta práctica irreversible y extremadamente problemática debería prohibirse

Anthony Ray Hinton está vivo y es un hombre libre hoy, pero la semana pasada estaba condenado a pena de muerte y aguardaba su ejecución en Alabama desde hacía 30 años. Hinton se convirtió en la persona número 152 en Estados Unidos en ser exonerada de la pena de muerte, a la que estuvo condenado durante treinta años por un delito que no cometió. Fue acusado de matar a dos gerentes de un restaurante de comida rápida en 1985. Sin embargo, no hubo testigos ni huellas dactilares que lo incriminaran. Los fiscales alegaron que las balas halladas coincidían con las del revólver de la madre de Hinton. Hinton no estuvo bien asesorado ni tenía dinero para establecer una defensa creíble o contratar a un verdadero experto que contradijera el informe balístico. Le pregunté a Anthony Ray Hinton cómo se siente estar en libertad: “Es maravilloso. Por momentos es aterrador, especialmente cuando voy al centro comercial. No estoy acostumbrado a estar rodeado de tantas personas en un mismo lugar”.

El juicio injusto fue tan solo el comienzo. Bryan Stevenson, fundador y director ejecutivo de Equal Justice Initiative (Iniciativa por una justicia equitativa), que fue el abogado que finalmente logró la liberación de Anthony Ray Hinton, me dijo: “Esta es una clara demostración de la crítica al sistema de justicia penal de Estados Unidos, que nosotros sostenemos que trata mejor a los ricos y culpables que a los pobres e inocentes”. Stevenson continuó: “Presentamos pruebas que demostraron que estas balas no correspondían a una única pistola y que no se trataba de la pistola del Sr. Hinton. El estado se negó durante 16 años a volver a examinar las pruebas. Y, para mí, esa fue la parte más preocupante de este caso. Fue indiferente, fue irresponsable y muy inescrupuloso que decidieran arriesgarse a ejecutar a una persona inocente antes de arriesgase a que se percibiera que de algún modo estaban cometiendo un error o que no estaban siendo firmes a la hora de castigar el delito. Lucharon con uñas y dientes contra nosotros. Realmente fue excepcional e inusual que lográramos que la Corte Suprema interviniera cuando lo hizo. Si no hubiera intervenido, creo que el riesgo de realizar una ejecución errónea habría sido muy, muy alto”, afirmó Stevenson.

No muy lejos de allí, en Louisiana, Glenn Ford fue liberado en marzo de 2014, también después de haber pasado treinta años condenado a pena de muerte. Las pruebas lo absolvieron del asesinato del propietario de una joyería en 1983. Ahora es un hombre libre y afronta una condena a muerte diferente: padece cáncer de pulmón en estado avanzado que se expandió a sus huesos, nódulos linfáticos y columna. Está internado en un centro para enfermos terminales y no tuvo la fuerza suficiente para verme esta semana, pero Marty Stroud sí la tuvo. Stroud es el hombre que procesó a Glenn Ford hace 30 años y hoy lamenta haberlo hecho. Considera que Ford tuvo un juicio injusto, en el cual la policía y los fiscales eliminaron pruebas fundamentales, y que Ford carecía de dinero para tener una defensa adecuada. Además, sostiene Stroud, si él hubiera hecho bien su trabajo en aquel entonces y se hubiesen recopilado todas las pruebas, no habrían podido “arrestar al Sr. Ford y mucho menos enjuiciarlo y condenarlo a la pena de muerte”. Ahora, 30 años más tarde, el fiscal Marty Stroud tiene una opinión diferente sobre la pena capital: “Estoy 100% en contra de la pena de muerte. Es inhumana y el motivo por el cual es inhumana es que es administrada por seres humanos y los seres humanos nos equivocamos, no somos infalibles”.

Además de los argumentos jurídicos, éticos, raciales y de injusticia económica en contra de la pena de muerte, hay un motivo práctico de creciente peso para poner fin a esta práctica: cada vez es más difícil obtener los fármacos utilizados en las inyecciones letales. Las empresas farmacéuticas europeas se niegan a suministrar los fármacos si serán utilizados para matar a personas. La Asociación Estadounidense de Farmacéuticos (APhA, por sus siglas en inglés) se sumó recientemente a las organizaciones de médicos y anestesiólogos que desalientan a sus miembros a participar en ejecuciones. El Dr. Leonard Edloe, un farmacéutico de la APhA, me dijo: “Simplemente no queremos que nuestros farmacéuticos participen en el suministro o uso de los fármacos porque, realmente, las recetas son ilegales. No son recetas, son órdenes de compra”. Debido a la escasez de los fármacos para la inyección letal, en Utah se reinstauraron las ejecuciones mediante el pelotón de fusilamiento y en Oklahoma ahora se utilizan combinaciones de fármacos que no han sido probados y que han provocado ejecuciones malogradas en que los condenados sufrieron una muerte lenta y dolorosa.

Las deliberaciones sobre la condena que se impondrá a Tsarnaev vuelven a centrar la atención en el debate sobre la pena de muerte en Estados Unidos. Esta práctica está prohibida en dieciocho estados y en el Distrito de Columbia. Sin embargo, aún hay más de 3.000 personas condenadas a la pena de muerte en el país. Como observa Bryan Stevenson: “Hemos podido identificar que cada nueve personas ejecutadas en el país, una es inocente”. Ya es hora de imponer una moratoria a las ejecuciones.