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Roberto A. Nodal Desde hace dos años se vienen llevando…

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Roberto A. Nodal La isla de Cuba es, al igual…

Distrito Federal— Al no haber cargos en sus contra, los…

LIMA, Perú–Lima, la capital de Perú, se ha convertido en una ciudad de renombre culinario, que atrae aficionados al turismo gourmet de todo el mundo, que llegan para degustar platos que van desde el famoso ceviche a los productos típicos de la región andina. Esto quizá la convierta en un lugar apropiado para lo que se ha convertido en un auténtico ritual anual móvil, la serie de cumbres itinerantes organizadas por Naciones Unidas en diversos puntos del planeta para hacer frente a la crisis del cambio climático. El encuentro de este año, conocido como “COP 20”, la 20ª Conferencia de las Partes del Protocolo de Kyoto, será la última reunión con participación de presidentes y primeros ministros antes de la cumbre sobre cambio climático de diciembre de 2015, que se llevará a cabo en París.

Una de las expectativas para el encuentro de París es lograr una extensión del Protocolo de Kyoto; un nuevo tratado mundial legalmente vinculante para limitar el calentamiento global a un aumento de la temperatura promedio mundial de solo dos grados Celsius. Por ende, todos los ojos están puestos en París. Pero si el problema está en los detalles, es aquí en Lima donde los detalles se están elaborando. No se puede decir “clima” sin decir “Lima”.

En primer lugar, es necesario comprender el contexto, y conocer quién fue invitado a participar del debate y quién no. En el interior, la cumbre se lleva a cabo de forma ordenada, con la policía de la ONU monitoreando todo y un aire enrarecido de decoro diplomático. No hay una sensación de urgencia en las salas de audiencias, lo cual es sorprendente, ya que la ciencia es clara: el mundo se calienta rápidamente y, si no se hace algo al respecto, pronto tendremos un cambio climático irreversible y catastrófico.

La cumbre oficial se lleva a cabo en una base del ejército peruano, conocida con el inquietante nombre de “El Pentagonito”. En esta zona militarizada, la cumbre climática de la ONU se produce en una especie de “Pueblo Potemkin” e incluye ceremonias formales y protestas intermitentes previamente aprobadas.

El simbolismo no pasa desapercibido para muchos de los peruanos organizados por la justicia climática. Wilfredo Saavedra Marreros, presidente del Frente de Defensa Ambiental de Cajamarca, declaró a Democracy Now!: “LaCOP 20 no es más que una suerte de engaño, muchachos; es una farsa, nosotros lo concebimos así. Se han reunido los representantes de los Estados del mundo en un lugar que está manchado con sangre. En el Pentagonito, ese resguardo militar, allí se han asesinado extrajudicialmente a hermanos nuestros, los han quemado, los han desaparecido”.

Afuera, en las bulliciosas calles de Lima, una ciudad de más de ocho millones de habitantes con atascos de tráfico interminables, los movimientos sociales organizan su propia “cumbre de los pueblos” contra el cambio climático en un parque público de la ciudad. El diez de diciembre, Día de los Derechos Humanos, miles de personas marcharon por las calles en demanda de medidas concretas para revertir el cambio climático.

Pascoe Sabido, del grupo Corporate Europe Observatory (CEO, por su sigla en inglés), participa de la organización de actividades tanto dentro como fuera de la COP 20. Publicó junto con otros grupos un informe titulado “Corporate Conquistadors: The Many Ways Multinationals Both Drive and Profit From Climate Destruction” (Conquistadores empresariales: varias formas en que las multinacionales impulsan y se benefician de la destrucción del clima). En una de las instancias de adentro, Sabido y otros activistas participaron de una reunión patrocinada por las gigantes petroleras Shell, Chevron y otros intereses de la industria de los combustibles fósiles. “Había montones y montones de personas muy enojadas intentado protestar contra la presencia de la industria de los combustibles fósiles en estas conversaciones”, me dijo Pascoe. “Hace veinte años que existen estas negociaciones y no se ha logrado avanzar hacia el acuerdo ambicioso y justo que necesitamos para frenar el cambio climático. Una de las grandes razones es la presión agresiva de la industria de los combustibles fósiles, tanto en el ámbito nacional como aquí en las negociaciones internacionales”.

Otro activista presente en la COP 20 es el líder ambiental nigeriano Nnimmo Bassey, quien dijo: “Antes de partir de Nigeria me tomaron la temperatura dos veces para determinar si tenía fiebre alta o ébola. Ahora bien, la temperatura del planeta Tierra se ha elevado a un punto de 0,8 grados por encima de los niveles preindustriales. Si la Tierra tuviera que pasar por el mismo proceso… hubiera sido puesta en cuarentena, porque se habría determinado que tenía fiebre alta o ébola. Pero no podemos poner en cuarentena a la Tierra. Tenemos que encontrar a quienes están atacando el clima y ponerlos en cuarentena a ellos”.

También es importante tener en cuenta quién no está presente en la COP 20. Yeb Sano fue el principal negociador de Filipinas el pasado año. Para sorpresa de muchos, fue retirado de la delegación de este año y se encuentra en su hogar, mientras su país se ve devastado por otro tifón más, el Hagupit. Sano tuiteó: “Pueden silenciar mi boca. Pero no pueden silenciar mi alma”. Sano convulsionó la COP 19 de Varsovia, Polonia el año pasado. En ese momento, Filipinas estaba siendo azotada por el tifón Haiyan. Sano no sabía si su familia había sobrevivido. En un emotivo discurso pronunciado en una sesión plenaria de la cumbre, preguntó: “Si no somos nosotros, ¿entonces quiénes? Si no es ahora, ¿cuándo? Si no es aquí, entonces ¿dónde?”. Muchos activistas en defensa del clima de Filipinas piensan que la presión concertada por parte los gobiernos europeos y de Estados Unidos provocaron la destitución de Sano, ya que se estaba convirtiendo en un defensor enérgico de la justicia climática para el Sur Global.

Atossa Soltani, fundadora de la organización sin fines de lucro Amazon Watch, me dijo que, a pesar de todas las deficiencias de la cumbre, igual se alegra de que este encuentro mundial se haga aquí, en Perú, donde más del 60% del país (un área del tamaño de Texas) es de selva tropical. “Es la primera COP que se realiza en un país amazónico. Y la selva amazónica es realmente importante en el debate sobre el cambio climático. No solamente porque la deforestación es una gran fuente de emisiones, sino también porque la selva tropical del Amazonas es la máquina de lluvia del planeta. Esta selva genera los ríos voladores que básicamente brindan lluvia fértil para el continente entero y el resto del mundo. Es el corazón del planeta, que bombea humedad y vapor al resto. Esa es la importancia de esta COP: poner el Amazonas en el mapa, llevar los derechos indígenas fundamentales al centro del debate, y pedir el fin de la era de los combustibles fósiles. Es por eso que estamos aquí”.

Cuba and the United States have been at odds since Fidel Castro seized power in 1959. While successive U.S. administrations have employed tough measures, including prolonged economic sanctions and the designation of Cuba as a state sponsor of terrorism, none have substantially weakened the government.

In recent years there has been some softening in U.S. policies toward Cuba since Castro formally transferred the Cuban presidency to his brother Raúl in 2008 and Barack Obama became U.S. president. The continued imprisonment of U.S. citizen Alan Gross, accused in 2009 of trying to destabilize the Cuban regime through a U.S.-sponsored program, and the detainment of Cuban nationals in U.S. prisons were significant sticking points in the establishing diplomatic ties.

Historical Background

In 1959, Fidel Castro and a group of revolutionaries overthrew the government of President Fulgencio Batista. As the new Cuban regime began forming trade deals with the Soviet Union, nationalizing U.S.-owned properties, and hiking taxes on American imports, the United States responded with escalating economic retaliation.

Eventually, Washington instituted a ban on nearly all exports to Cuba, which President John F. Kennedy expanded into a full economic embargo that included stringent travel restrictions.

By the early 1960s, the United States had severed diplomatic ties with Cuba and was pursuing covert operations to overthrow the Castro regime.

In 1961 Bay of Pigs invasion, a botched CIA-backed attempt to topple the government, further inflamed Cuban mistrust and nationalism, leading to a secret agreement allowing the Soviet Union to build a missile base on the island. The United States discovered those plans in October of 1962, setting off a fourteen-day standoff. U.S. ships imposed a naval quarantine around the island and Kennedy demanded the destruction of the missile sites. The Cuban Missile Crisis ended with an agreement that the sites would be dismantled if the United States pledged not to invade Cuba (and a secret deal in which the United States agreed to remove nuclear missiles from Turkey).

After the Soviet Union’s collapse, Washington strengthened the embargo with the 1992 Cuba Democracy Act and 1996 Helms-Burton Act, which state that the embargo may not be lifted until Cuba holds free and fair elections and transitions to a democratic government that excludes the Castros. Since then economic embargo and diplomatic isolation have been the major prongs of U.S. policy toward Cuba.

Obama is now lifting all these barriers in the hopes of starting a new path with Cuba.

The United States and Cuba will now have formal diplomatic relations, and tough sanctions will be removed. U.S. restrictions will be loosened such as allowing U.S. citizens to send remittances to nonfamily members in Cuba and to travel there.

Cuba in turn has released Alan Gross, a U.S. Agency for International Development (USAID) subcontractor who was arrested in Cuba in 2009. Gross traveled to the country to deliver communications equipment and arrange Internet access for its Jewish community. Cuban authorities alleged he was attempting to destabilize the Cuban regime through a USAID-sponsored democracy-promotion program and sentenced him to fifteen years in prison.

I believe the move to begin normalizing diplomatic relations with Cuba is the kind of bold, forward-thinking action that so many of us elected President Barack Obama to take.

Like his moves on immigration a few weeks ago, President Obama’s action today sets in a motion a chain of events that could bring tens of thousands families together and finally begins heeling decades-old wounds in our hemisphere.

Our President has taken the mold-breaking, progressive action that so many of us always hoped he would and for that he deserves our collective salute.

All of us struggle, and we struggle in three ways. First, sometimes we struggle simply to maintain ourselves, to stay healthy and stable, to stay normal, to not fall apart, to not have our lives unravel into chaos and depression. It takes real effort just to maintain our ordinary health, stability, and happiness. But, even as this is going on, another part of us is forever reaching upwards, struggling to grow, to achieve higher things, to not waste our riches and gifts, to live a life that is more admirable, noble, and altruistic.

Then, at another level, we struggle with a threatening darkness that surrounds and undergirds us. The complexities of life can overwhelm us leaving us feeling threatened, small, excluded, and insignificant. For this reason, a part of us is forever conscious that we stand one season, one breakdown, one lost relationship, one lost job, one death of a loved one, or one thing that we cannot even foresee, away from a descent into paralyzing depression, an illness, or a dark chaos that we cannot control. In short, we struggle to maintain ourselves, struggle to grow, and struggle to keep depression and death at bay. Because we struggle at these three levels, we need three kinds of spiritualities in our lives.

At one level, we need a spirituality of maintenance, that is, a spirituality that helps us to maintain our normal health, stability, and ordinariness. Too often spiritual teachings neglect this vital aspect of spirituality. Rather we are forever being challenged to grow, be better persons, to be better Christians, to simply be better than we are at present. That’s good, but it naively takes for granted that we are already healthy, stable, and strong enough to be challenged. And, as we know, many times this isn’t the case. There are times in our lives, when the best we can do is to hang on, not fall apart, and fight to regain again some health, stability, and strength in our lives, to simply get one foot in front of the next. At these times in our lives, challenge isn’t exactly what we need, rather we need to be given divine permission to feel what we’re feeling and we need to be given a warm hand to help draw us back towards health and strength. The challenge to grow comes later. And that challenge comes with an invitation that invites us upwards, towards a spirituality of the ascent. All spiritualities worthy of the name, stress the need to make a certain ascent, to grow beyond our immaturities, our laziness, our wounds, and the perennial hedonism and shallowness of our culture. The emphasis here is always to reach upward, beyond, towards the heavens, and towards all that is more noble, altruistic, compassionate, loving, admirable, and saintly. Much of classical Christian spirituality is a spirituality of the ascent, an invitation to something higher, an invitation to be true to what is deepest inside of us, namely, the Image and Likeness of God. Much of Jesus’ preaching invites us precisely to something higher. Confucius, one of the great moral teachers of all time, had a similar pedagogy, inviting people to look to beauty and goodness and to forever reach in that direction. In our own time, John Paul II used this very effectively in his appeal to young people, challenging them always to not settle for compromise or second-best, but to look always for something higher and more noble to give their lives to. But the challenge to growth also needs a spirituality of descent, a vision and a set of disciplines that point us not just towards the rising sun, but also towards the setting sun. We need a spirituality that doesn’t avoid or deny the complexities of life, the mad conspiracy of forces beyond us, the paralyzing losses and depressions in life, and the looming reality of sickness, diminishment, and death. Sometimes we can only grow by descending into that frightening underworld, where, like Jesus, we undergo a transformation by facing chaos, diminishment, darkness, satanic forces (whatever these may be), and death itself. In some ancient cultures this was called “sitting in the ashes” or “being a child of Saturn” (the archetypal planet of depression). As Christians we call this undergoing the paschal mystery. Whatever the name, all spiritualities worthy of the name will, at some time in your life, invite you to make a painful descent into the frightening underworld of chaos, depression, loss, insignificance, darkness, satanic forces, and death itself.

Life reveals itself above us and below us and on the flat plain of ordinariness. None of these may be ignored. And so we need always to maintain and steady ourselves, even as we reach upwards and sometimes allow ourselves to descent into darkness. And there’s still time to do all of this. As Rainer Marie Rilke once wrote:You are not dead yet. It is not too late to open your depths by plunging into them and drink in the life that reveals itself quietly there.

takingsidesThe outrage that many Americans feel over the unpunished police killing of Eric Garner is understandable and genuinely felt.

Like the deaths of Michael Brown in Ferguson, Mo., and 12-year-old Tamir Rice, gunned down by police while playing with a pellet gun in a park in Cleveland, the death of Dontre Hamilton, the mentally ill unarmed black man at the hands of a white police officer at Red Arrow park in Milwaukee are tragedies and a sign that something in our law enforcement culture is profoundly broken.

This is why demonstrations have gone on since Thanksgiving from New York to California. It’s also why, in general, protesters have had no trouble peacefully getting their point across.

Peacefully getting the message to the general public: “PEACEFULLY” is the operative word here.

Which brings me to question what were demonstrators thinking in Berkley, California when a Bay Area protest degenerated into a round of vandalism and looting?

Read more here:http://www.sacbee.com/opinion/editorials/article4375206.html#storylink=cpy

Watching news reports from the area, where downtown merchants swept broken glass from the college town’s sidewalk, at least two officers and one protester were nursing minor injuries from the ruckus, and five people had been arrested, leads to question what what end result do they think they’re going to achieve mixing violence and destruction in their quest to have the criminal justice system reformed?

Martin Luther King Jr. held peaceful protests that bolstered civil rights

from 1955 until his death in 1968.

Martin Luther King Jr. was the dominant leader of the US civil rights movement. Following the teachings of Mahatma Gandhi, the Rev. Dr. King believed that nonviolent protest is the most effective weapon against a racist and unjust society. Here are some of the most revolutionary peaceful protests King led, hopefully, future tactics of peaceful demonstration in the call for justice against police brutality can be employed.

The Albany movement, 1961

The Albany movement was a coalition formed in November 1961 in Albany, Ga., to protest city segregation policies. Dr. King joined in December, planning only to counsel the protesters for one day. Instead, he was jailed during a mass arrest of peaceful demonstrators, and he declined bail until the city changed its segregation policies.

The city made several concessions, and King left jail and then Albany. But he returned the next year to find that little had actually changed. Upon his return, he was convicted of leading the prior year’s protest and sentenced to 45 days in jail or a $178 fine. He chose jail. Three days into King’s sentence, an Albany police chief arranged for his release. The movement eventually dissolved, with few substantial results after nearly a year of continued peaceful protests, but the campaign tested tactics that would shape future protests in the national civil rights movement.

The Birmingham campaign, 1963

Lasting about two months in 1963, theBirmingham campaign was a strategic effort started by Dr. King’s Southern Christian Leadership Conference to end discriminatory economic policies in theAlabama city. Some of the protests included boycotting certain businesses that hired only white people or that had segregated restrooms.

When businesses refused to change their policies, protesters held sit-ins and marches, with the aim of getting arrested. King encouraged these nonviolent tactics so that the city’s jails would overflow. Police used high-pressure water hoses and dogs to control protesters, some of whom were children. By the end of the campaign, many segregation signs at Birmingham businesses came down, and public places became more open to all races.

Of the tactic used in the Birmingham campaign, King said, “The purpose of … direct action is to create a situation so crisis-packed that it will inevitably open the door to negotiation.”

Bloody Sunday, 1965

Dr. King and several other civil rights leaders organized three marches fromSelma, Ala., to the state capital of Montgomery, in a bid for voting rights for all.

The first, on Sunday, March 7, 1965, involved nearly 600 protesters who marched east from Selma on US Highway 80, led by Jon Lewis of the Student Nonviolent Coordinating Committee and the Rev. Hosea Williams of the Southern Christian Leadership Conference. King was not present because he had church duties. But days before, King had met with government officials to try to ensure the marchers would not be impeded. Even so, mob and police violence caused the march to be aborted on that “bloody Sunday.” When film footage of the police brutality was broadcast around the country, it sparked widespread public outrage and helped to boost support for the civil rights movement.

Of the event, King later wrote, “If I had any idea that the state troopers would use the kind of brutality they did, I would have felt compelled to give up my church duties altogether to lead the line.”

King tried to organize another march, but protesters did not succeed in getting to Montgomery until March 25. The speech he delivered that day, on the steps of the state capitol, has since become known as “How Long, Not Long.”

Bloody Sunday was a turning point for the civil rights movement, building public support and clearly demonstrating King’s strategy of nonviolence.

Chicago, 1966

After successful demonstrations in the South, Dr. King and other civil rights leaders sought to spread the movement north. They chose Chicago as their next destination to take on black urban problems, especially segregation.

To show his commitment to the northern campaign, King rented an apartment in the slums of North Lawndale on the city’s West Side. One Friday afternoon in August, King led about 700 people on a march in Marquette Park on Chicago’s Southwest Side, a white enclave, to protest housing segregation. Thousands of white people gathered, taunting King and the other protesters. At one point, a brick hit King in the head, but he continued the march as onlookers hurled rocks, bottles, and firecrackers at the marchers. Thirty people, including King, were injured.

Of the Chicago protest, King later said, “I have seen many demonstrations in the South, but I have never seen anything so hostile and hateful as I’ve seen here today.” He continued, “I have to do this – to expose myself – to bring this hate into the open.”

The path of peaceful demonstration is not sexy or dramatic, but it is effective. It works. Violence only weakens the value of the message.

Arriba las manos (y ojalá no te asfixien)

Otro afroestadounidense muerto a manos de la policía. Otro gran jurado que decide no presentar cargos contra el policía responsable: ni por asesinato, ni por homicidio culposo, ni por agresión. Ni siquiera por conducta imprudente y temeraria. Vivimos en un país donde reina la impunidad; al menos para quienes están del lado del poder.

El verano pasado, tras cubrir las protestas en Ferguson, Missouri, volví a la ciudad de Nueva York y fui directamente a Staten Island a cubrir la marcha en protesta del asesinato a manos de un policía de Eric Garner, un afroestadounidense de 43 años de edad, padre de seis hijos. El caso fue notablemente similar al asesinato en Ferguson, donde el oficial de policía Darren Wilson disparó y mató al adolescente afroestadounidense desarmado Michael Brown. Ambos casos involucraron oficiales de policía blancos que aplicaron fuerza letal. Ambas víctimas eran afroestadounidenses desarmados. En ambos casos los fiscales locales, con estrechos vínculos con los departamentos de policía locales, pudieron controlar el gran jurado. Pero hubo algunas diferencias entre los casos. La principal es que el asesinato de Eric Garner fue registrado en video.

Si se observa cuidadosamente el video, en el momento en que Daniel Pantaleo, el oficial de la policía de Nueva York, lo somete a una llave de estrangulamiento prohibida, se ve a Eric Garner alzar las manos en señal de rendición, tal como se entiende internacionalmente. Acto seguido, es derribado por un grupo de policías y se lo escucha decir varias veces que no puede respirar. Lo dice un total de once veces antes de dejar de forcejear y morir.

¿De dónde provino este video? Un joven llamado Ramsey Orta se encontraba cerca de Garner en esa tarde del 17 de julio cuando llegó la policía. Orta sacó su celular y filmó todo el hecho. Pantaleo fue atrapado in fraganti y la prueba fue expuesta a la vista de todo el mundo. Pese a ello, el gran jurado decidió no presentar cargos contra él. Solo dos personas fueron arrestadas tras la muerte de Garner: Ramsey Orta, quien filmó el video, y su esposa, Chrissie Ortiz. Chrissie declaró a una estación de televisión local que desde que Ramsey fue identificado como el autor del video, ambos habían sido sometidos a acoso policial. Ramsey fue arrestado al día siguiente de que el médico forense de la ciudad declarara que la muerte de Garner había sido un homicidio. Poco después, Chrissie también fue arrestada. Los vi en la marcha de Staten Island aquel sábado, parados cerca del lugar donde murió Garner. Les pedí comentarios, pero tenían miedo y se refugiaron en la misma escalera donde estaba Ramsey mientras filmaba la muerte de Garner.

En esa marcha de Staten Island del 23 de agosto, si bien Ramsey y Chrissie optaron por no hablar, muchas otras personas lo hicieron. Una de ellas fue Constance Malcolm, madre de otro joven afroestadounidense muerto a manos de la policía: “Mi nombre es Constance Malcolm. Soy la madre de Ramarley Graham. El [procurador general] de Staten Island no debería estar a cargo de este caso. No queremos que ocurran las mismas cosas que en el Bronx cuando nos fallaron en el caso de Ramarley. No podemos permitir que eso pase. Necesitamos que vengan funcionarios federales y se ocupen del caso ahora mismo. Es necesario que se responsabilice a los culpables”,

También entrevisté a Imani Morrias, una niña de tan solo 12 años de edad: “Necesitamos mostrarle a la comunidad que estos oficiales de policía deben ser disciplinados y sentenciados por todo lo que causaron. Ya causaron mucho dolor”.

Cerca de allí, otra joven afroestadounidense que solo dio su nombre propio, Aniya, marchaba solemnemente. Aniya tiene 13 años de edad. Le pregunté qué deseaba lograr con la protesta: “Vivir hasta los 18 años sin que me disparen. Quiero crecer, vivir la vida. No quiero morir en cuestión de segundos por culpa de la policía”.

La noticia sobre la decisión del gran jurado en el caso de Garner fue difundida en Staten Island al mismo tiempo que, a cientos de kilómetros de distancia, en Cleveland, se terminaba de celebrar el funeral de otro afroestadounidense muerto a manos de la policía. Tamir Rice, de 12 años, estaba agitando una pistola de juguete en un parque público el 22 de noviembre cuando un policía de Cleveland llegó en un patrullero, bajó bruscamente y le disparó de muerte. El sueño de Aniya de unos meses atrás aparece como un fantasma en el funeral de Tamir: “Vivir hasta los 18 años sin que me disparen”.

Mientras se difundía que el oficial Daniel Pantaleo no sería imputado por la muerte de Eric Garner, el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, respaldó a los líderes afroestadounidenses en Staten Island. “Este debe ser un momento nacional de duelo, de dolor y de búsqueda de soluciones. Hemos escuchado decir una y otra vez la misma frase básica de parte de personas de diversos orígenes: que las vidas afroestadounidenses importan. Y lo han dicho porque era lo que había que decir. Es una frase que no debería tener que pronunciarse jamás, debería ser evidente. Pero, lamentablemente, nuestra historia exige que lo digamos. Porque, como dije el otro día, no es un problema del año 2014. No se trata de años de racismo que condujeron a esto, ni de décadas, sino siglos de racismo que nos han conducido al día de hoy. Esa es la profundidad de la crisis”. Miles de personas se congregaron a lo largo de la ciudad de Nueva York para repudiar la decisión del gran jurado. Se juntaron en Staten Island, en la escena del crimen, donde Garner murió, y en Harlem, Times Square y Union Square. Entre los carteles se podía leer “Ferguson está en todas partes”.

Las protestas en contra de la impunidad recién están comenzando.

What’s Faith? Many world religions have their own definitions of faith. The standard definition of faith today, seems to be “belief without evidence”. Many people even cite Mark Twain in this regard, when he said “Faith is believing what you know ain’t so.” But, what do Christians mean when they use the word “Faith”? Yes, many religions have their own definition of faith, as do many people. However, the subject here today, is what is the biblical definition of Faith, and how are Christians supposed to use it?

Let me first clarify that I am making no attempt to argue for Existence of God, the Resurrection, or the validity of Christianity. I am merely trying to correct the common misconception of what biblical “faith” is, regardless of whether or not that particular Faith is true.

First, let us first understand what a basic, and general definition of “faith” is. First of all, faith is “trust” in something or someone, whether it be in religious manners, or otherwise. For example, a man could have faith the horse he bet on, to win the race: he trusts the horse to win. Allow me to reiterate, Faith is trust in something or someone. Now, how this “faith” is warranted is a different question. Some people have “blind faith”, where the person puts his trust in something without evidence, which would be akin to the man trusting the horse to win, even though he knows nothing of the horse’s stats, abilities, etc. The opposite, would be a man trusting the horse to win, after he has seen all the stats on it, and seen how the horse has demonstrated it’s reliability, thereby warranting his trust that it would most likely win So, what is the biblical definition of Faith?

In the New Testament, the word used for faith, is the Greek word “pistis”, which was actually a term sometimes used for “forensic evidence”, which is used in the works of Aristotle, for example. In the NT, do we see the apostles saying to the unbelievers “Follow us! Believe! Just have Faith!”?. Nope, instead, let us see what we do find, a clear example being Acts 2:22-36. If one reads it, we can see that Peter’s appeals for the validity of the Christian Faith were (1) the evidence of the miracles done by Jesus, (2) the empty tomb, and (3) the fulfillment of prophecy. He appealed to evidence for his claims of Christianity.

What we can see here, is that Peter clearly grounded his trust (faith) in Christianity, in evidence. It is not my intention here to argue that these things actually happened or that the evidences presented are valid, but rather, to show that the Bible used, and teaches faith to be “trust, warranted by evidence.

Again, my point here wasn’t to argue for the validity of Christianity, but rather to show what the Bible actually teaches on subject of faith. Biblically, Faith is supposed to be substantiated in evidence. There is not enough space here to answer all the points, but I hope some may understand that a Christian’s “faith” is not supposed to be “blind”.

takingsides12-year-old Tamir Rice of Cleveland, Ohio is dead after police officers mistook a toy pellet gun for a real one, an incident that has sparked an investigation into why officers chose to fire their service weapons rather than a Taser.

Officers arrived at a Cleveland playground after a man called 911 to report a boy waving a gun he thought was “probably fake” — but the officers weren’t informed that witnesses thought the weapon wasn’t real. NBC reports:

Police said officers responded to a report of a person waving a gun around at a playground and that Tamir was shot after he allegedly refused to put his hands up and reached in his waistband for what appeared to be a handgun. The handgun turned out to be an “airsoft” replica toy gun, which shoots pellets in a similar way that a BB gun does. Cleveland police said in a statement that an orange marking designed to make the toys distinguishable from real firearms had been removed.

Deputy Police Chief Ed Tomba defended the actions of the two officers, but both have been placed on a standard administrative leave while the shooting is investigated.

“We are going to conduct our own investigation,” Rice family attorney Tim Kucharski told WKYC. “We are going to talk to witnesses. We will get all the 911 tapes, the radio dispatch records as to what was said to the police, what the officers knew and then after we have conducted a thorough investigation we will make a determination after talking with the family with what we will proceed with legally at that point.”

Tamir’s death under questionable circumstances isn’t the only controversy surrounding the Cleveland police department, which is currently being investigated by the Department of Justice for allegedly loose use-of-deadly-force policies and systemic disregard for civil rights. Six officers were recently indicted for their role in a November 2012 high-speed chase that ended in 137 shots fired and the deaths of two unarmed men.

Nationally, police kill black suspects at many times the rate as white ones. ProPublica estimates that black suspects are approximately 21 times as likely as white ones to end up dead at the hands of cops.

Local police reported killing around 400 people a year to the FBI over a seven year period ending in 2012.USA Today reported an average of 96 a year could be confirmed to involve white officers and a black suspect. University of South Carolina criminologist Geoff Alpert commented in the article that thanks to the lack of a national database on police violence, it’s difficult to tell just how often questionable shootings occur.

“I’ve looked at records in hundreds of departments and it is very rare that you find someone saying, ‘Oh, gosh, we used excessive force,'” he said. “In 98.9% of the cases, they are stamped as justified and sent along.”

Why you should care: Another day, another tragic death of a black child at the hands of police. The fate that befell Tamir is part of a larger national pattern in which cops are quicker to shoot and kill minority suspects than white ones. And last week, an officer in Brooklyn, New York, shot and killed an unarmed man in a housing-project stairwell who was not a suspect.

A recent Huffington Post/YouGovpoll found that 38% of black respondents thought calling the police to intervene in a dispute would “make the situation more volatile,” compared with just 23% of whites. Nearly 60% of black people claimed there was police brutality in their area; just 25% of whites did. Another poll in August found that 42% of black respondents thought that blacks’ relationship with police has gotten worse in the past two decades.

“Unfortunately, the patterns that we’ve been seeing recently are consistent: The police don’t show as much care when they are handling incidents that involve young black men and women, and so they do shoot and kill,” John Jay College of Criminal Justice professor Delores Jones-Brown told Mother Jones. “And then for whatever reason, juries and prosecutor’s offices are much less likely to indict or convict.”

Meanwhile, there’s an easy way to help prevent at least some future mistakes involving fake guns: making sure they can’t be mistaken for real ones. The Independent reports that Ohio State Rep. Alicia Reece from Cincinnati has already introduced legislation requiring “all BB guns, air rifles and airsoft guns sold in Ohio to be brightly colored or have prominent fluorescent strips.”

El sacudido cielo de Ferguson, Missouri

“Mientras se siga postergando la justicia, siempre estaremos al borde de estas noches oscuras de disturbios sociales”. Esto decía Martin Luther King Jr. en un discurso pronunciado el 14 de marzo de 1968, apenas tres semanas antes de ser asesinado.

El asesinato del joven afroestadounidense Michael Brown en agosto sigue desatando conmoción en Ferguson, Missouri y más allá. La noche del pasado lunes, el anuncio del fiscal del condado de Saint Louis Robert McCulloch de que no se presentarían cargos penales contra Darren Wilson, el policía que mató a Michael Brown, desencadenó una noche de disturbios. Por algún motivo incomprensible, McCulloch retrasó la revelación del fallo del gran jurado hasta el anochecer. La conferencia de prensa del fiscal resultó profundamente indignante para muchas personas, ya que McCulloch defendió enérgicamente las acciones de Darren Wilson y atacó el carácter de la víctima, Michael Brown.

Poco después del anuncio de McCulloch, Ferguson entró en erupción. Se incendiaron edificios, que se quemaron por completo. Se vieron coches envueltos en llamas. La policía antidisturbios reprimió violentamente a los manifestantes y, haciendo caso omiso de las tan pregonadas “reglas de compromiso” acordadas con los organizadores de la protesta, lanzó gases lacrimógenos a los residentes indignados. A lo largo de la noche también resonaron algunos disparos de arma de fuego.

“La vida de los afroestadounidenses no importa”, dijo un joven que participó de la protesta en Ferguson, durante la noche helada del lunes. Cerca de allí, el gas lacrimógeno se mezclaba con el humo nocivo del fuego arrasador. Otra manifestante, Katrina Redmon, explicó su frustración por la decisión de no imputar a Darren Wilson: “Él mató a un joven afroestadounidense desarmado. No hay excusa para eso. Un hombre fue asesinado y nadie paga por ello… queremos respuestas. Porque parece ser que la única manera en que se puede esquivar el castigo por asesinato es tener una placa de policía”.

Entrevisté a algunos manifestantes frente a la comisaría de Ferguson, que estaba rodeada de policías antidisturbios. No estábamos muy lejos del lugar donde mataron a Michael Brown, que recibió al menos seis disparos de parte de Darren Wilson, y de donde su cadáver fue dejado en la calle, boca abajo y sangrando, durante más de cuatro horas bajo el sol ardiente de agosto mientras sus amigos y vecinos contemplaban la escena horrorizados. Luego de que aumentaran las protestas tras la muerte de Brown, las policías estatal y local desplegaron una batería sorprendente de equipamiento y armas militares, lo que expone cómo el Pentágono ha estado repartiendo silenciosamente el arsenal de guerra excedente de Irak y Afganistán a miles de ciudades y poblaciones de todo el país. Desde los atentados del 11 de septiembre de 2001 se ha transferido armamento de este tipo por un valor de más de cinco mil millones de dólares. Estados Unidos tiene ahora una fuerza militar de ocupación: la policía.

La policía antidisturbios y la Guardia Nacional acordonaron los barrios blancos de Ferguson, mientras que el lado afro de la ciudad, a lo largo de West Florissant Avenue, estaba en llamas. Casi no había policías allí. El gobernador de Missouri, Jay Nixon, declaró el estado de emergencia la semana previa a que se emitiera la decisión del gran jurado; sin embargo, los efectivos de la Guardia Nacional que fueron desplegados no se encontraban en ningún lado de esta parte de la ciudad. Una decena de negocios ardieron en llamas. ¿Por qué quedó desprotegida la zona de West Florissant Avenue? ¿Las autoridades dejaron que Ferguson ardiera?

En su discurso de 1968, “El otro Estados Unidos”, el Dr. King habló de los temores de un inminente verano de disturbios como los que azotaron a Newark, Nueva Jersey, Detroit y otras ciudades del interior en 1967. King expresó:

“No alcanza con que yo me presente ante ustedes esta noche y condene los disturbios. Hacerlo sería moralmente irresponsable sin condenar al mismo tiempo las condiciones intolerables que existen en nuestra sociedad. Estas condiciones son lo que causa que las personas sientan que no tienen otra alternativa que participar en rebeliones violentas para obtener atención. Y tengo que decir esta noche que los disturbios son el lenguaje de quienes no son escuchados”.

Aquellos no escuchados de hoy, los ciudadanos de Ferguson que han estado tomando las calles por más de cien días, no fueron quienes iniciaron el incendio. Ellos exigían justicia. Las manifestaciones de solidaridad masivas realizadas a lo largo y ancho del país y alrededor del mundo están amplificando sus demandas, vinculando las luchas, construyendo un movimiento de masas.

“Vamos a hacer sacudir el cielo”, me dijo un joven, mientras se enfrentaba a la policía antidisturbios. Podía verse su aliento en el aire helado de esa noche. Estaba temblando de frío, pero no se iba a ir a ninguna parte. Ese fuego, ese compromiso inextinguible, y no las brasas ardientes de los edificios, es lo que más deberían temer aquellos que se benefician de la injusticia.

These three simple words of advice from author and spiritual teacher, Ram Dass, connect us to the attentive and aware state we call mindfulness.  When we are mindful, we are aware of our body, our feelings, and our actions in the present moment.  Buddhism teaches that mindfulness is the path to freedom, wisdom, and enlightenment.

Try being mindful now.  Where are you sitting?  How does your seat feel?  Is any part of your body straining, tired, or in need of a small adjustment?  If so, bring your attention to that place.  Breathe into it and allow the body to adjust itself in order to feel a bit more relaxed.  Mindfulness opens channels for creativity, compassion, joy, and love.

I tend to become more mindful when I’m scared.  For example, I was thinking of the first time I bathed my infant daughter in 1964.  I had no experience with slippery, wailing, little red bodies.  I laid out a towel next to the sink.  I cleaned the sink carefully, and began to fill it with just-right warm water.  Checked again with the other hand just to be sure my skin on the first hand hadn’t acclimated and the water really was too hot.  Folded the wash cloth.  Unfolded the wash cloth for easier access.  Laid out a diaper and diaper pins next to the towel.  Finally, I opened the little holes in the lid on the bath powder.  Ready.

Gently cradling her melon-sized head and squirmy little wrinkled feet, I held my breath without realizing it.  She weighed only slightly more than five pounds, having arrived three weeks early, and been in the hospital for a week.  Now, the time had come for her first bath.  Gently the warm water flowed over her bottom, over her arms, her eyes opening wider, breath quiet.

Lesson of the Three-inch Clearance One evening not long ago, we had a family get- together at my house. Over dinner, my grown son, Gunther, started telling us about an incident that had happened to him a couple of days before. Hearing it, I couldn’t help being anxious for his safety, yet laughing at the same time.  Each of the experiences in his story is a good example of everyday mindfulness.  I’ll let him tell it in his own words.

“I was checking out my compost pile in the backyard last week.  I had so much stuff in the box that I was afraid the natural bacterial breakdown wouldn’t be fast enough.  I used to have a worm box in San Francisco, and so I decided to get some worms.

About an hour later, I was listening to the local college radio, KALX, and an advertisement from BayWorms.org came on. I checked out their Web site, and put in an order for a Vermi Start-up Kit. Within thirty minutes, I received a response from Mickey at BayWorms that I had been put on the waiting list for a Vermi Start-up Kit.  An hour later I received an email saying that my worm kit was ready!  Wow, fast service.  I could pick it up next Tuesday.  They said they’d be there around lunch-time.   On Tuesday I roped a co-worker, who commutes to work by bike, to join me for a trip, from where we work in Emeryville, to the community garden in Alameda, where BayWorms is located.

We mapped out our ride and set off on Mandela Parkway through West Oakland towards China town and….the Posey Tube! [Alameda is on an island near Oakland, California.]  After scratching our heads for ten minutes, we finally found the bicycle entrance into the hole known as the Tube. Bicycles have to travel along a raised walkway about thirty inches wide, with a curved tile wall on one side and fifty-mile-an-hour traffic on the other.  On my Xtracycle, the width of the handle bars leaves about three inches of clearance on either side.

Twenty yards into the Tube, my heart was in my throat.  Over the traffic noise, I yelled back at my co-worker, Chris, not daring to shift around to look at him. ‘Are you cool with this?’  Chris said, ‘Let’s do it.’

I took one big breath, tried to hold it, and continued into the depths.  At this point in the Tube, you can’t see the other end.  You’re just driving forward on faith that there will be an end–that you won’t choke on the fumes, and that you won’t flip over into the on-coming traffic.

Fortunately, we didn’t encounter anybody coming in the opposite direction.  Emerging from the Tube into a no-man’s strip of earth between the lanes entering the Tube, we started winding our way through the main streets of Alameda toward the garden.

After two miles of pedaling, we turned into the neighborhood that hosts the community garden.  At this point I looked over at Chris, and said, ‘If the marketing material for this ride wasn’t perfectly clear, let me tell you right now, that our final destination is a low-income housing project.’

After a detour into the Plowshares for Swords Community Garden (which is not where BayWorms is located), we arrived at the Alameda Point Community Garden.  Much to our chagrin, we saw no one there.  Chris asked if I had told them I was coming, and I said, ‘Yes! Mickey promised me he’d be here.’

takingsidesThe face-off between Milwaukee County Supervisor Deanna Alexander and Georgia Pabst of the Pulitzer Prize winning for local reporting Milwaukee Journal-Sentinel ignited a couple of weeks ago, when Supervisor Deanna Alexander accused reporter Georgia Pabst of publishing an article with a “misleading title and context”.

Supervisor Alexander stated in a prepared statement that was released to the public that Pabst called Supervisor Alexander twice to ask about a newsletter sent to her constituents in October.

The newsletter alerted voters for the fall elections that they would need to show a photo ID to vote. Supervisor Alexander contends that the newsletter was accurate at the time she sent the information to her constituents, but that after the U.S. Supreme Court reversed the Voter ID requirement for the November election, Supervisor Alexander used “email, social media, and a second mailing—a bold post card—to update voters with the new information that electors would not need to provide an ID in order to vote”.

Supervisor Alexander wrote in her statement:

“Ms. Pabst knew all of this, yet continued to publish an article falsely proclaiming that the notice was a mistake,” Supervisor Alexander said.  “This irresponsible report has increased confusion by leading voters to believe that I either didn’t notice the error or purposely sent untrue information.”

“Ms. Pabst knew on Friday that I had provided voters with two rounds of information and that each were accurate at the time I published them; there was no mistake.  Her article is disappointing and sloppy journalism.” Supervisor Alexander concluded.

Supervisor Alexander’s statement that “Ms. Pabst knew all of this, yet continued to publish an article falsely proclaiming…,” is analogous to an incident involving community advocate and former State Assembly candidate Laura Manriquez.

In 2010, candidate Laura Manriquez challenged then candidate JoCasta Zamarripa for the open 8th Assembly seat vacated by former State Representative Pedro Colon. It was Manriquez’s second attempt at a seat that was then without an incumbent.

The Manriquez campaign was going smoothly until it was derailed by an article written by Georgia Pabst of the just received Pulitzer Prize winning for local reporting Milwaukee Journal Sentinel.

In her article Georgia Pabst defamed Manriquez when Pabst wrote that Manriquez had State of Wisconsin warrants issued against her for not paying over $70,000 in state taxes. Pabst also added that Manriquez was married and that Manriquez and her husband were under severe financial troubles.

Pabst sent Manriquez an email requesting verification of the information before publishing the story. Manriquez replied to Pabst by stating she did not know what Pabst was talking about. I recently reviewed those email exchanges and I can confirm these communications between Pabst and Manriquez did happen.

The Manriquez response probably did not sit well with Georgia Pabst. After the email exchanges, Pabst published the story exploding the Manriquez campaign and ultimately helping to give Zamarripa the victory.

Later it was verified that there were never any tax warrants issued by the state against Laura Manriquez. In addition, Laura Manriquez was never married, so she did not have a husband.

The Pulitzer Prize winning for local reporting Milwaukee Journal Sentinel issued several corrections to what Pabst wrote, but these corrections are small and most often over looked by readers.

Nevertheless, the damage was done.

“When that article was released, all the work I did during the campaign went for nothing. Many voters contacted me and told me they were not supporting me. Even after I explained that it was not me, many voters asked why would MJS publish information about me like that without checking it out first”, Manriquez said.

“To this day, four years later, I still have people asking me about that article and who have been wondering if I paid my taxes yet”, continued Manriquez.

The scar the article left to the name of Laura Manriquez carries to this day.

This is the kind of sloppy journalism Supervisor Alexander is referring to. The kind of payback reporting that can scar the reputation and charter of a good name.

When asked if Georgia Pabst apologized for what she wrote, Manriquez replied, “No, and this is pretty messed up that she not only damaged the campaign and my good name, but more importantly to me she tarnished my father’s name who I have always shared with individuals that I use as my first name in order to honor him since he never had any sons.  Apologize?  Yea right, like she really cares.”

Keystone, el cambio climático y el frío

Esta semana, el Senado vivió una escena conmovedora. Mientras la senadora que presidía la sesión, Elizabeth Warren, anunciaba la derrota del oleoducto Keystone XL, un miembro de la tribu sioux de Crow Creek, de Dakota del Sur, que se encontraba en una de las galerías del Senado, se puso a cantar. El enorme movimiento popular en favor del clima y en contra de la extracción del petróleo más sucio del planeta finalmente prevaleció… al menos por ahora.

Fue una senadora demócrata, Mary Landrieu de Louisiana, quien representó los intereses de la industria petrolera e intentó impulsar la aprobación del oleoducto. Landrieu esperaba que la aprobación la ayudara en la segunda vuelta electoral del seis de diciembre, en la que debe enfrentar al congresista Bill Cassidy, que patrocinó un proyecto de ley similar en la Cámara de Representantes. Los republicanos han prometido volver a introducir el proyecto de ley cuando asuman el control del Senado en el mes de enero.

La coalición contra el oleoducto Keystone XL tiene una base amplia. Comprende ambientalistas, activistas indígenas, agricultores y ganaderos, todos preocupados por el cambio climático y la protección de sus tierras. Les preocupa la posibilidad de que se produzcan derrames de petróleo en el acuífero de Ogallala, uno de los más grandes del mundo, que se extiende desde Dakota del Sur hasta Texas y provee agua a millones de personas. El nombre de una de las organizaciones asociadas señala el rasgo único de esta coalición: Vaqueros e Indios Unidos. En las dunas y grandes llanuras del oeste, los residentes que en el sigloXIX eran más que propensos a ser adversarios, ahora se han unido para enfrentar el agresivo plan de la empresa transnacional TransCanada para imponer una traza del oleoducto que pase a través de sus tierras.

Cyril Scott, presidente de la tribu sioux de Rosebud, de Dakota del Sur, me dijo: “Como todos sabemos, la lucha, solo acaba de comenzar. Los republicanos asumen el control de la Cámara de Representantes en enero. Tenemos que prepararnos, estar listos y comenzar nuestra propia campaña para asegurarnos suficiente apoyo para poner fin a esta serpiente negra que va a dañar no solo el país de los indígenas, sino todo Estados Unidos de América”.

La función principal del oleoducto Keystone XL será trasladar el petróleo de las arenas alquitranadas de la región de Alberta en Canadá, a las instalaciones portuarias de la costa sur de Texas, para el envío del petróleo a los clientes de ultramar. También permitirá ampliar la extracción de las arenas alquitranadas, una forma de petróleo mucho más destructiva para el medio ambiente que otras. El climatólogo James Hansen, ex director del Instituto Goddard de la NASA para Estudios Espaciales, escribió en el New York Times: “Si Canadá sigue adelante y no hacemos nada, el clima será historia”. Hansen es una de las más de 1.200 personas que han sido arrestadas frente a la Casa Blanca en manifestaciones contra el Keystone XL.

Tiempo atrás, el presidente Barack Obama había declarado que si no se aprobaba el oleoducto Keystone XL, TransCanada de todos modos construiría otro oleoducto que evitaría pasar por Estados Unidos totalmente y enviaría el petróleo a través de Canadá, a su costa este u oeste. Naomi Klein, activista en defensa del clima y autora de una especie de biblia de este nuevo movimiento que se titula “This Changes Everything: Capitalism vs. the Climate” (Esto lo cambia todo: el capitalismo contra el clima, en español), afirma que el argumento ya no tiene vigencia. El día anterior a la votación en el Senado, me dijo: “El oleoducto Keystone está estrechamente vinculado a los planes de las industrias petroleras y del gas para ampliar drásticamente la producción en las arenas alquitranadas de Alberta.Las arenas alquitranadas están realmente rodeadas de oposición. Por donde quiera que se intente construir un nuevo oleoducto o expandir uno existente, se enfrentará a una feroz acción directa, así como a impugnaciones legales de los pueblos indígenas y otros intereses. Así que, la idea de que si no se construye Keystone el petróleo va a salir de todos modos, es absurda”.

TransCanada está claramente preocupada por el movimiento. Documentos filtrados obtenidos por Greenpeace revelan que TransCanada ha contratado a Edelman, la compañía de relaciones públicas más grande del mundo, para librar una campaña contra los grupos que intentan bloquear sus proyectos de oleoductos. Los documentos revelan que Edelman ya ha creado un grupo artificial, una especie de organización civil falsa que promueve una agenda a favor del oleoducto, y ha hecho la propuesta de que 40 profesionales de relaciones públicas de Edelman trabajen para acosar y confundir a los grupos de protesta.

El presidente Obama señaló antes de la votación del Senado que se ha vuelto escéptico respecto al oleoducto Keystone XL y a las afirmaciones de quienes lo proponen de que generará empleos y reducirá el precio de la gasolina en el país: “Comprendan lo que es este proyecto. Es darle a Canadá la capacidad de extraer su petróleo, enviarlo a través de nuestro territorio hasta el golfo de México, desde donde será exportado a cualquier otra parte del mundo”.

Mientras tanto, otro presidente, Cyril Scott, de la tribu sioux de Rosebud, dijo en un comunicado: “Vamos a cerrar las fronteras de nuestra reserva al Keystone XL. Autorizar el Keystone XL es un acto de guerra contra nuestro pueblo”.

Con el récord de frío que azota el país esta semana, y la nevada equivalente a la de un año en Buffalo, Nueva York en un solo día, tenemos que preguntarnos: ¿Qué se necesita para escuchar a la ciencia y enfrentar de manera contundente la amenaza global que representa un cambio climático catastrófico?

By Anthony de Mello

Most people, even though they don’t know it, are asleep. They’re born asleep, they live asleep, they marry in their sleep, they breed children in their sleep, they die in their sleep without ever waking up. They never understand the loveliness and the beauty of this thing that we call human existence. You know, all mystics -Catholic, Christian, non-Christian, no matter what their theology, no matter what their religion — are unanimous on one thing: that all is well, all is well. Though everything is a mess, all is well. Strange paradox, to be sure. But, tragically, most people never get to see that all is well because they are asleep. They are having a nightmare.

Last year on Spanish television I heard a story about this gentleman who knocks on his son’s door. “Jaime,” he says, “wake up!” Jaime answers, “I don’t want to get up, Papa.” The father shouts, “Get up, you have to go to school.” Jaime says, “I don’t want to go to school.” “Why not?” asks the father. “Three reasons,” says Jaime. “First, because it’s so dull; second, the kids tease me; and third, I hate school.”

And the father says, “Well, I am going to give you three reasons why you must go to school. First, because it is your duty; second, because you are forty-five years old, and third, because you are the headmaster.” Wake up, wake up! You’ve grown up. You’re too big to be asleep. Wake up! Stop playing with your toys.

Most people tell you they want to get out of kindergarten, but don’t believe them. Don’t believe them! All they want you to do is to mend their broken toys. “Give me back my wife. Give me back my job. Give me back my money. Give me back my reputation, my success.” This is what they want; they want their toys replaced. That’s all. Even the best psychologist will tell you that, that people don’t really want to be cured. What they want is relief; a cure is painful.

Waking up is unpleasant, you know. You are nice and comfortable in bed. It’s irritating to be woken up. That’s the reason the wise guru will not attempt to wake people up. I hope I’m going to be wise here and make no attempt whatsoever to wake you up if you are asleep. It is really none of my business, even though I say to you at times, “Wake up!” My business is to do my thing, to dance my dance. If you profit from it, fine; if you don’t, too bad! As the Arabs say, “The nature of rain is the same, but it makes thorns grow in the marshes and flowers in the gardens.”

takingsidesOver the past couple of weeks I’ve been pointing out that Georgia Pabst of the Pulitzer Prize winning for local reporting Milwaukee Journal Sentinel has a habit of not giving the whole story writing articles for Wisconsin’s largest daily.

Pabst’s history of leaving out pertinent information in her articles are documented in several columns I’ve written about her reporting on matters from Esperanza Unida to Palermo’s Pizza.

But I’m not the only one raising issue about this reporter for this Pulitzer Prize winning for local reporting newspaper, it turns out that there are others who feel that Pabst has taken liberties by reporting half-truths for Wisconsin’s largest newspaper.

In recent weeks Pabst finds herself face to face with Milwaukee County Supervisor Deanna Alexander. It seems that Pabst decided to write a piece calling to question Alexander’s solicitation of Facebook funds to help pay for the funeral expenses of her father, who passed away last month.  The solicitation sought $10,080.

At the time Pabst wrote her article Supervisor Alexander had collected $2,345, including a $1,000 anonymous donation.

The article Pabst wrote gave two distinct impressions to the reader. One, that there seems to be some kind of an ethical issue surrounding this request for donation to help bury Alexander’s father and two, the irony that a supervisor who earns $50,679 a year (you’ll note that Pabst does not mention that the salary for supervisors goes down under $26,000 a year next year) voted to prevent the county paying for indigent funerals.

Well, to counter the articles the Pulitzer Prize winning for local reporting Journal Sentinel reporter Georgia Pabst has published against Alexander are several articles written by conservative bloggers, one of whom has labeled the article published by Pabst as “vile”, witch hunt” and  “disturbing”.

In fact, Ashley Schultz, who writes for Purple Wisconsin, a blog page that publishes articles for a collection of community bloggers hosted by the Pulitzer Prize winning for local reporting Journal Sentinel, and whom describes herself as a freelance political writer and senior consultant at St. Anthony School of Milwaukee, wrote that in publishing the article regarding Supervisor Alexander, “Pabst is using her position to play some twisted game of political payback’.

Schultz wrote in an article that:

“Just a few weeks ago Pabst published a piece on Alexander, pointing out an error in her newsletter. Alexander responded, saying Pabst’s article lead readers to think she had purposely misinformed them. It looks like Pabst didn’t take too kindly to the criticism.”

Serious accusation indeed, especially when you consider that the person being accused writes for a Pulitzer Prize winning for local reporting newspaper.

Another conservative calling to question the articles attacking Milwaukee County Supervisor Deanna Alexander is Aaron Rodriquez, who also writes for Purple Wisconsin and whom describes himself as a volunteer board member of Hispanics for School Choice. He runs The Hispanic Conservative, a blog he created in 2008 to advocate for conservative Latino values.

Now, Rodriquez writes that “contrary to Pabst’s story, Alexander didn’t use her Facebook page to solicit funds. She posted a link to her father’s obituary, thanking people for their condolences.  Even the obituary page didn’t directly solicit money”.

Interesting point. Pabst omitting pertinent information that is. A point that I can relate to, after witnessing Georgia Pabst write articles about Esperanza Unida.

Pabst seems to have a habit of omitting key elements of a story. Case in point. In every article Georgia Pabst has written about Esperanza Unida, Pabst has always reminded the readers about taxes the agency owed, the facility problems at the agency and the fiscal chaos the agency was in.

Not once did Pabst mention in her articles that the agency was in fiscal hardship long before I got there because of over $700,000 in loans solely signed out for by the founder and former executive director, Richard Oulahan.

Loans I’ve pointed out to her that were questionably given to the agency and that even the current executive director of Esperanza Unida and former Secretary of the Department of Workforce Development for the State of Wisconsin, Manny Perez is rumored to be seeking the involvement of the FBI into these loans which he also agrees were inappropriately released to Richard Oulahan. Loans that Manny Perez mentioned to her himself.

Whatever the final outcome regarding Pabst’s latest hack job, two things are certain.

One, do these conservatives have an issue with the way Pabst is reporting facts? If you ask me, from what I have experienced from this reporter, you damn right they do. And two, does anyone take the articles that Pabst writes seriously, well, Alexander sought $10,080 to pay for her father’s funeral. At the the time Pabst wrote her initial article about the matter, $2,345 was already collected. After the Pabst article was published, over $14,500 was donated with a $6000 anonymous donation. Hmmm…I guess readers don’t take Pabst seriously.

Según el Departamento de Asuntos de los Veteranos, en el pasado mes de junio había 8.920.000 veteranos de guerra en Estados Unidos. En algún momento del domingo o lunes pasado, horas antes de comenzar el Día de los Veteranos, esa cantidad bajó un número cuando Tomas Young murió en su hogar de Seattle, con su esposa a su lado. Era uno de los muchos soldados que fueron enviados a Irak y resultaron gravemente heridos.

Probablemente la ciudadanía estadounidense conozca más de Tomas Young que de la mayoría de los veteranos de guerra gracias al notable documental “Body of War” (Cuerpo de guerra, en español) dirigido y producido por el legendario presentador de televisión Phil Donahue y la realizadora cinematográfica Ellen Spiro. Su travesía, su lucha y ahora su muerte trazan un arco que une las trágicas guerras y ocupaciones de Estados Unidos en este mundo posterior a los ataques del 11 de septiembre de 2001.

Como a muchos otros, lo ocurrido ese 11 de septiembre inspiró a Tomas a unirse al ejército. Le sorprendió enterarse, sin embargo, que sería enviado a Irak y no a Afganistán. El 4 de abril de 2004, a los cinco días de haber llegado a Bagdad, Tomas recibió un impacto de bala en la columna y quedó paralizado del pecho hacia abajo. La herida lo dejó parapléjico, causándole una serie de otras complicaciones. Tenía dificultades para respirar. Su cuerpo no podía regular bien la temperatura, por lo que a veces debía usar un chaleco con hielo. A pesar de los enormes desafíos, Tomas hizo acopio de sus fuerzas y tomó el camino del activismo contra la guerra.

Durante el verano de 2005 se unió a Cindy Sheehan, una madre en duelo que se convirtió en activista por la paz, en el campamento de protesta Camp Casey situado en Crawford, Texas, no muy lejos de la estancia del entonces Presidente George W. Bush. Cindy bautizó el campamento en honor a su fallecido hijo, Casey, quien murió el mismo día y en la misma ciudad donde hirieron a Tomas: Sadr City. Cindy Sheehan decidió manifestarse frente al refugio de Bush mientras él se encontraba allí de vacaciones, y la protesta creció y creció. Tomas también se unió a la organización Veteranos de Irak contra la guerra, y fue parte de su junta directiva.

En 2008 entrevisté a Tomas Young, que dirigió un comentario al entonces Vicepresidente Dick Cheney: “De parte de uno de esos soldados que se ofrecieron voluntariamente para ir a Afganistán después del 11 de septiembre, que era donde las pruebas señalaban que debíamos ir, le digo a [Cheney], el maestro de evitar ir a luchar a Vietnam por su condición de estudiante: muchos de nosotros fuimos como voluntarios a una guerra con sentimientos patrióticos en el corazón, para terminar viéndolos trastocados y bastardeados por el gobierno, que nos envió al país equivocado”.

“Body of War” pone el foco de atención sobre el costo personal de la guerra. En una de las escenas más conmovedoras del documental, Young se reúne con el Senador Robert Byrd, el senador con más tiempo de mandato y con la mayor cantidad de votos emitidos en la historia del Senado de Estados Unidos (más de 18.000). En la escena, Byrd cuenta que su voto en contra de dar autorización a la guerra de Irak fue el más importante de su vida. Luego, Young lo ayuda a leer los nombres de los 23 senadores que votaron en contra de ir a la guerra con Irak. Byrd reflexiona: “Los inmortales 23. Nuestros fundadores estarían orgullosos”. Y, dirigiéndose a Young, le dice: “Gracias por su servicio. Ha hecho un gran sacrificio, sin duda. Ha servido bien a su país”. Young le responde: “Tal como usted, señor”.

El estreno de “Body of War” colocó a Tomas en un primer plano, mientras el país se veía envuelto en el calor del verano y las elecciones presidenciales de 2008. Fue entonces cuando un coágulo de sangre se alojó en su brazo, causándole graves complicaciones. Perdió la mayor parte de la movilidad de sus brazos y su capacidad para hablar disminuyó. Nunca perdió su profundo compromiso con la paz, ni la esperanza de que los responsables de la guerra un día rindieran cuentas por sus actos.

En febrero de 2013, en una presentación de “Body of War” en Litchfield, Connecticut, mediante videoconferencia, Tomas sorprendió al público cuando dijo que pensaba poner fin a su vida.

Todavía se encontraba viviendo en su ciudad natal de Kansas, Missouri con su esposa, Claudia Cuellar. Tomas estaba luchando contra un intenso dolor crónico y, como Claudia nos dijo después de su muerte, había encontrado algo de alivio en la marihuana, que es ilegal en Kansas y Missouri. Así que se mudaron a Oregon, donde el uso médico de la marihuana es legal. Desafortunadamente, Claudia percibió que el hospital de Asuntos de los Veteranos de Portland no apoyó el uso de marihuana como parte de su tratamiento y a modo de castigo le redujo la prescripción de medicamentos para el dolor. Buscando un lugar seguro y compasivo para Tomas, se trasladaron a Seattle, otro lugar donde la marihuana medicinal (y ahora también la recreativa) es legal. Tomas y Claudia sintieron que el departamento de Asuntos de los Veteranos les puso demasiadas trabas en el camino, lo que causó que ellos mismos tuvieran que racionar las pastillas para el dolor.

Fue en medio de este sufrimiento que Claudia encontró a Tomas, en la mañana del pasado lunes, reposando en un profundo silencio. Estaba muerto.

Dieciocho meses atrás, Tomas había escrito una carta abierta a George W. Bush y Dick Cheney y nos la leyó en el programa de noticias de Democracy Now. La carta concluye con estas palabras: “Está llegando mi hora de la verdad. Ya llegará la suya. Espero que sean juzgados. Pero sobre todo espero, por su propio bien, que puedan hallar el coraje moral para enfrentar lo que me hicieron, a mí y a muchísimos otros que merecían vivir. Espero que antes de que termine su vida en la Tierra, como está terminando la mía, reúnan suficiente valor para comparecer ante el pueblo estadounidense y el mundo, y en particular ante el pueblo iraquí, y pedir perdón”.

Que Tomas Young, que en vida luchó con tanta fuerza por la paz, ahora descanse en paz.

A couple of weeks ago I arrived at the Milwaukee County Courthouse to receive my sentence for a misdemeanor obstruction charge. Upon my arrival I noticed a rackety looking crooked broom stick double parked near the east entrance of the building. I didn’t think anything about it so I continued on my way into the courtroom.

Once I arrived at the courtroom I realized to whom that broom belonged to. Waiting in the courtroom for me was Georgia Pabst of the Pulitzer Prize winning for local reporting newspaper, Milwaukee Journal Sentinel. Ok. I don’t have any evidence that the broom that was double parked outside was hers, but I have a gut feeling that it was.

Anyway, Pabst didn’t bother to turn her head to look my way, but it was clear she was waiting for my case to be called in the courtroom.

Unfortunately for the Journal Sentinel hack reporter the court hearing had to be rescheduled. So I will have to wait another month to put this misdemeanor charge of obstruction behind me once and for all.

On the other-hand, seeing Georgia Pabst got me to think, wow! I have my very own paparazzi reporter from a Pulitzer Prize winning for local reporting newspaper. In fact, the largest newspaper in the state finds it important enough to send one of it’s most experienced reporters to cover my misdemeanor obstruction hearing.

But then I 

thought again! 

“Wait a minute”, I said. “Is it that important for the city? Wait! The state! No! The nation….yea! The nation has to know I was sentenced for a misdemeanor charge”, I thought.

Then it came to my mind. Why would this huge multi-Million dollar corporation want to report on something as insignificant as my case?

Then I realized. Could it be that the executive editors of the Milwaukee Journal Sentinel are sending their reporter to trash me in their newspaper as retaliation for taking $5,000.00 from them a few years ago?

I sued Journal Communications and received $5,000.00 for a slander article their employee Charlie Sykes wrote about me. This has to be a sore issue with the paper, the case I had against them is also a case study for law students taking law classes in digital law courses.http://www.dmlp.org/threats/miranda-v-sykes.

Surely, this reporter, representing Wisconsin’s largest newspaper didn’t come stalking me to write about me and my court experience because I’m that important of a news story in this city? I mean, if that’s the case why doesn’t she come over and cover other things I do, like the sleep out for the homeless at Clarke Square park I participated in last week.

If that doesn’t trip her trigger, then why isn’t she writing about the $700,000 in improper loans her friend and Esperanza Unida founder/former executive director Richard Oulahan left the dying agency to deal with. Surely there’s some juicy nuggets to be nibbled on regarding that topic. I mean, that would be a more interesting story than covering me. Besides, Georgia already has the documents she needs to get started covering that story. She’s had them now for some time.

Thinking that she would need something to write about me since the hearing was rescheduled, I waited for Georgia Pabst to give her an opportunity to speak to her star story topic, me.

She came out of the courtroom and walked right pass me without so much as a question. Boy, talk about getting ready to write a slanted one sided story. I can honestly say I have my very own papa paparazzi. At least I was able to snap a picture of her as she hurried away to her next assignment.

Look for Georgia Pabst’s latest smear piece about me coming soon in the Pulitzer Prize winning for local reporting Milwaukee Journal Sentinel sometime in December.

In the meantime, as Lady Gaga would say: “Baby, there’s no other superstar

You know that I’ll be your

Papa-paparazzi”.

Las elecciones en Estados Unidos dependen sobre cualquier otra cosa del dinero; mucho dinero, que proviene cada vez más de fuentes “oscuras”, imposibles de rastrear. Sin embargo, la historia no está hecha de dinero sino de movimientos. La holgada victoria republicana en las elecciones legislativas de esta semana ha sido ampliamente descrita como una ola, un baño de sangre, una paliza. Más allá de la hipérbole, más allá de las declaraciones de los comentaristas políticos, fuertes corrientes están en movimiento, cambiando lentamente nuestra sociedad. Uno de los movimientos que logró visibilidad en medio de la maraña electoral es el que tiene como demanda principal un aumento del salario mínimo, el cual se impuso aún en algunos de los estados más conservadores.

En contra de las tendencias partidarias, los votantes de Alaska, Arkansas, Nebraska y Dakota del Sur aprobaron iniciativas de leyes para aumentar el salario mínimo, como lo hicieron los votantes de San Francisco y Oakland, California. En Illinois y en varios condados de Wisconsin, estados que eligieron gobernadores republicanos, importantes mayorías aprobaron iniciativas no vinculantes para aumentar el salario mínimo. Dado que los republicanos (y algunos demócratas) en el Congreso han bloqueado insistentemente un incremento del salario mínimo nacional, el pueblo está tomando el control del tema en sus comunidades y consiguiendo un apoyo rotundo en todo el espectro político.

El salario mínimo federal es de 7,25 dólares la hora, que con el ajuste por inflación es menor al de 1968. Esto se traduce en un salario de poco más de 15.000 dólares al año para alguien que tenga un trabajo a tiempo completo, quedando por debajo del umbral de la pobreza para las familias de dos personas. Por último, el Presidente Barack Obama ha hecho del aumento del salario mínimo un objetivo central de su presidencia. El pasado mes de febrero emitió una orden ejecutiva que obligó a las empresas que trabajan bajo contratos federales a pagar a sus empleados un mínimo de 10,10 dólares la hora porque, según dijo en su discurso del “Estado de la Unión” dos semanas antes: “Si cocinas para nuestras tropas o lavas sus platos, no deberías tener que vivir en la pobreza. Por supuesto, para mayores logros, el Congreso debe participar. Así que les pido que se unan al resto del país. Digan que sí. Denle un aumento a Estados Unidos”.

Ralph Nader, el legendario defensor de los consumidores y ex candidato presidencial del Partido Verde, ha luchado por un aumento del salario mínimo durante años. Nader acompañó a “Democracy Now!” en la cobertura especial de las elecciones legislativas de mitad de mandato de 2014 y vinculó los malos resultados de los demócratas con el hecho de no haber atendido el tema del salario mínimo: “A último momento asumieron el único tema que el sitio de noticias Politico.com afirmó que podría favorecer a los demócratas: el aumento del salario mínimo para 30 millones de estadounidenses que actualmente ganan menos que los trabajadores de 1968, si hacemos los ajustes por inflación. 30 millones de personas y sus familias, un montón de votantes, pero no le dieron la importancia que merecía el tema. Hace unas tres semanas y media le dije al Senador Harry Reid que este debate tenía que ser llevado al plano nacional por el presidente en una campaña por todo el país. Él estuvo de acuerdo y dijo que iba a llamar al presidente. Pero ¿qué logramos? Un presidente que pasó casi dos semanas en los salones de Nueva York, Maine, San Francisco y Los Ángeles recaudando fondos para los demócratas en lugar de hacer campaña en el país con un tema que tiene un 80% de apoyo. Hasta los ex candidatos a presidente republicanos Mitt Romney y Rick Santorum se manifestaron a favor de actualizar el salario mínimo”.

Nader comentó particularmente una de las contiendas más seguidas de la noche, la elección del senador por Arkansas, donde el demócrata Mark Pryor perdió el escaño que ocupaba ante su rival republicano Tom Cotton: “Una vez que ingresó al Senado, el Senador Mark Pryor se aseguró de darle la espalda a los grupos de ciudadanos, a los grupos liberales, los grupos progresistas. Estuvo a cargo del Subcomité de Asuntos del Consumidor y no pudimos ni siquiera conseguir una reunión con él. Los demócratas han dejado de lado las posturas económicas que les hicieron ganar las elecciones una y otra vez a Franklin Delano Roosevelt y Harry Truman. Ya no pueden defender a nuestro país de los programas más militaristas, corporativos y crueles, de las políticas en contra de los trabajadores y los consumidores, en contra del ambiente y de las mujeres e, incluso, en contra de los niños”

Arkansas, donde se encuentra la sede del empleador privado más grande del mundo, Wal-Mart, en realidad tiene el salario mínimo más bajo del país: 6,25 dólares la hora, más bajo incluso que el mínimo federal de 7,25 dólares la hora (en estos casos, los empleadores están obligados a pagar el mínimo federal). Allí, la iniciativa para el aumento del salario mínimo se aprobó con más del 65% de los votos.

La coalición Give Arkansas a Raise Now (Por un aumento del salario mínimo en Arkansas, en español) trabajó arduamente durante meses para lograr este resultado, y es solamente una de las coaliciones regionales que se ocupan de llevar este tema al electorado porque el Congreso se niega a asumirlo como prioridad.

Los trabajadores también están haciendo demandas directas a sus empleadores, con una campaña cada vez mayor entre los trabajadores de la industria de la comida rápida, que están exigiendo 15 dólares la hora. En manifestaciones coordinadas, realizadas en 150 ciudades el pasado mes de septiembre, más de 400 personas fueron detenidas en actos de desobediencia civil no violenta.

Imara Jones, colaborador de Colorlines.com, escribió que las elecciones de medio término de 2014 estarían marcadas por la falta de justicia económica y comentó el tema en la cobertura especial de las elecciones que hizo Democracy Now!

“La justicia económica estuvo presente en las elecciones nacionales en todos los aspectos. Antes que nada, en términos de participación de votantes se está hablando de apatía, pero la apatía es una elección. La decisión de no votar es una elección, y dada la situación económica y la falta de progreso y equidad económica, no es una decisión extraña. No debería sorprendernos para nada. Este es uno de los primeros aspectos importantes; la gente no acudió a las urnas, particularmente las comunidades que sufrieron el peor golpe de la economía: afroestadounidenses, mujeres solteras y jóvenes menores de 30 años son quienes no se presentaron y quienes fueron más afectados por la economía. No tienen opción.” De hecho, solo alrededor de un tercio de los ciudadanos habilitados para votar acudió a las urnas, con una participación muy baja entre los jóvenes menores de 30 años, las mujeres solteras y las personas de color.

La iniciativa popular en demanda de un salario mínimo justo es tan solo uno de los movimientos sociales que crecen día a día en Estados Unidos. El movimiento por los derechos de los inmigrantes, el movimiento por una reforma carcelaria y del sistema de justicia penal, el movimiento contra el cambio climático inducido por la humanidad, o contra la guerra sin fin son movimientos que inspiran a la acción, que conducen a las personas a las calles, a menudo arriesgándose a ser arrestadas, o incluso deportadas. A pesar de las apariencias tras las elecciones legislativas de este año, la gente es una fuerza más poderosa que el dinero.

Milwaukee Journal-Sentinel reporter Georgia Pabst is being charged with unethical journalistic practices by Milwaukee County Supervisor, Deanna Alexander.

Supervisor Alexander points out that Pabst published an article with a misleading headline and distorted facts after Pabst called Supervisor Deanna Alexander twice to ask about a newsletter sent in October.

Alexander states in a news release that the “newsletter, accurate at publication, alerted fall general election voters that they would need to show a photo ID to vote.”

However the U.S. Supreme Court reversed the voter ID requirement for the November election, that decision forced Supervisor Alexander to correct her newsletter release by sending an update via “email, social media, and a second mailing—a bold post card—to update voters with the new information that electors would not need to provide an ID in order to vote”.

“Ms. Pabst knew all of this, yet continued to publish an article falsely proclaiming that the notice was a mistake,” Supervisor Alexander said.  “This irresponsible report has increased confusion by leading voters to believe that I either didn’t notice the error or purposely sent untrue information.”

“Ms. Pabst knew on Friday that I had provided voters with two rounds of information and that each were accurate at the time I published them; there was no mistake.  Her article is disappointing and sloppy journalism.”  Supervisor Alexander concluded.

Supervisor Alexander is not the only one pointing out the recklessness and total disregard for truth in articles published by Georgia Pabst.

I have pointed out on many occasions that Pabst has written half-truth articles about Esperanza Unida. Her consistent omission in her articles regarding loans totaling over $700,000.00 being a vital factor in the agency’s collapse is one of the most glaring unethical reporting practices Georgia Pabst has perpetrated.

These loans were inappropriate and questionably released to founder and past executive director, Richard Oulahan. Even the current executive director of Esperanza Unida and former Secretary of the Department of Workforce Development for the State of Wisconsin, Manny Perez is rumored to be seeking the involvement of the FBI into these loans which he also agrees were inappropriately released to Richard Oulahan.

An initial $600,000.00 in loans was signed for only by Richard Oulahan, without a second signature by past board of director chairperson of Esperanza Unida, or even a witness is highly unusual, reporter Pabst never bothered to reveal this in her articles because it would raise an eyebrow of suspicion on her friend Richard Oulahan’s reputation and work in our community.

Esperanza Unida is not the only victim of Pabst’s half truth reporting style.

If one is not part of a network of people Pabst favors, one does not get fair reporting by Pabst.

Case in point. In 2010, the Milwaukee Journal Sentinel had to issue three separate corrections of an article Georgia Pabst published about Laura Manriquez, a former chairperson of Esperanza Unida.

Manriquez ran against JoCasta Zamarripa for the 8th Assembly District seat. Zamarripa is networked with leftest radicals Pabst favors in the southside, such as Voces de la Frontera.

Pabst contacted Manriquez via email to ask her about tax warrants of over $70,000.00 and asked Manriquez about being in serious financial trouble along with her husband. Manriquez is not part of leftist radical networks. Manriquez is more of an independent minded spiritual political leader.

Manriquez responded to the question by sending Pabst an email informing Pabst that she “did not know what she was talking about”.

However Pabst proceeded to published the article knowing full well that Manriquez told Pabst that she did not know what she was talking about.

MJS had Pabst rewrite the article and issued several corrections after the Manriquez campaign complained to MJS editors. It was proven that Manriquez was not married and that the tax warrant was for another Laura Manriquez living on the Southside. But the damage to Manriquez’ reputation had been done.

“When that article was released, all the work I did during the campaign went for not. Many voters contacted me told me they were not supporting me. Even after I explained that was not me, many voters asked why would MJS publish information about me like that without checking it out first”, Manriquez said.

Another example of Pabst half truth reporting is the reporting about the Palermo’s Pizza campaign her favorite group Voces De La Frontera unjustly attacked for several years.

Not that I need to rehash the entire campaign that Voces orchestrated against the locally owned national frozen pizza chain, but just look at the aftermath of this intensely reported on effort by Pabst.

The whole matter centered around the injustice taking place against over 75 undocumented workers trying to unionize.

After the National Labor Relations Board (NLRB) dismissed the Voces complaint that over 75 undocumented workers rights to unionize was violated by Palermo’s Pizza, the articles Pabst wrote in the matter trickled down to eventually nothing, despite the fact that a national boycott of Palermo’s Pizza was still being actively engaged in by the AFL-CIO and Voces.

In July of this year, the unions pulled out of Palermo’s pizza before the worker’s could even vote on the matter to unionize in August. Pabst made no mention of this development. The news broke in October because the Business Journal and Business Times wrote about the unions leaving before the August vote.

Pabst failed to simply ask the question: what happened to the 75 undocumented Palermo’s workers? The workers Palermo’s Villa says it asked Voces de la Frontera to come help out.

Pabst has written no articles giving information regarding the plight of those 75 undocumented workers. Where are these workers now? The fate of those 75 workers is still unknown and Voces will not comment on the outcome of those workers.

A recent article published by Bruce Murphy in the Urban Magazine pointed out that the Milwaukee Journal Sentinel would probably be letting go some of its reporters. The article listed Georgia Pabst as one of those who was on the list to be let go, for the sake of some fair reporting by this giant newspaper, they’d be doing our community outside of Georgia’s favorite community networks a service replacing her.

El profano ataque de los republicanos al sagrado derecho a votar

 

Existe en Arkansas una base de datos en la que podría figurar su nombre… Eso en caso de que usted viva en uno de los 28 estados de Estados Unidos que participan del Programa Interestatal de Verificación de Registro de Votantes. Se trata de uno de los crecientes componentes de una agresiva iniciativa desarrollada por los republicanos a lo largo y ancho de Estados Unidos que tiene por objetivo impedir que muchos estadounidenses puedan votar.

Varios estados han dado inicio al período de votación anticipada para las elecciones legislativas 2014 de Estados Unidos, que se llevarán a cabo este 4 de noviembre. Está en juego el control del Senado de Estados Unidos, así como muchas gobernaciones cruciales, bancas en el Congreso y referéndums. Una interrogante que surge en torno a estas elecciones es qué tan significativo será el impacto de las iniciativas para privar del derecho al voto a una gran cantidad de ciudadanos.

Hablé con Dolores Internicola en Fort Lauderdale, Florida, una de las zonas más afectadas por los esfuerzos del asediado gobernador republicano de Florida, Rick, Scott, por eliminar votantes de los padrones. Dolores perdió a su esposo, Bill, recientemente. Bill fue noticia en el año 2012, cuando a los 91 años de edad recibió por correo una notificación oficial de que su ciudadanía estaba en duda, por lo que debía comprobarla a fin de evitar ser eliminado de los padrones electorales. Como veterano de la Segunda Guerra Mundial que luchó en la batalla de las Ardenas, el oriundo de Nueva York se vio entristecido ante la posibilidad de no poder participar en el sistema electoral que él mismo había ayudado a defender contra la Alemania nazi. “Fue terrible”, recordó su viuda. Bill logró votar en las elecciones de 2012, pero la misma amenaza de ser arbitrariamente inhabilitadas para votar se cierne sobre millones de personas este año.

El periodista de investigación Greg Palast y el documentalista Richard Rowley recorrieron el país y documentaron el impacto del Programa de Verificación de Votantes. La crucial investigación que hizo Palast sobre la ahora legendaria debacle electoral que vivió Florida en el año 2000 contribuyó a exponer de qué manera la entonces Secretaria de Estado de Florida, Katherine Harris, supervisó una depuración de votantes errónea y a gran escala que fue determinante para llevar a la presidencia a George W. Bush en las que continúan siendo las elecciones presidenciales más polémicas de la historia de Estados Unidos.

Greg Palast plantea una pregunta fundamental en su especial de dos partes producido por Al-Jazeera America sobre presuntos electores que votan dos veces. “Me interesé en este tema cuando Bush ganó por 527 votos. Y ahora, quince años después, escucho que denuncian ‘fraude electoral. Un millón de personas cometen fraude electoral’. ¿Existe realmente esta inmensa ola de crímenes?”

El sistema de verificación que describe Palast comenzó como una iniciativa del Secretario de Estado de Kansas, el republicano Kris Kobach. Toma los registros electrónicos de los votantes de los estados intervinientes, los recopila en una base de datos centralizada en Arkansas e intenta identificar a cada uno de los votantes que pudiera haber votado en más de un estado. Estos “votos duplicados” fueron responsables, según el comentarista conservador Dick Morris, de más de un millón de votos fraudulentos en favor de Barack Obama, que le permitieron supuestamente “robarse las elecciones” de 2012. Aún así, según informa Palast, no se ha llevado a cabo ni un solo procesamiento por fraude electoral a consecuencia del sistema de verificación. En lugar de ello, la verificación ha provocado una depuración a gran escala de votantes habilitados, con frecuencia debido a problemas en la recopilación y organización de los datos.

La depuración de los padrones electorales es solamente una de las formas en que los republicanos procuran restringir el voto. En las últimas semanas, la justicia ha emitido fallos clave que han hecho de todo menos garantizar que se preserve el derecho al voto de decenas de miles de votantes. Texas aprobó recientemente una ley de identificación de votantes por fotografía que resulta altamente restrictiva. La Corte Suprema de Estados Unidos decidió no expedirse respecto a su contenido hasta después de las elecciones a fin de evitar confusiones. Al emitir su voto en desacuerdo, la Ministra de la Corte Ruth Bader Ginsburg expresó: “La mayor amenaza a la confianza de la población en las elecciones en este caso es la perspectiva de que se aplicará una ley resueltamente discriminatoria que probablemente imponga un impuesto inconstitucional al voto e implique el riesgo de negar el derecho a votar a cientos de miles de votantes habilitados”.

También se ha permitido que procedan leyes restrictivas de identificación de votantes y otras obstrucciones al voto en Wisconsin y Carolina del Norte. Desde hace tiempo se reconoce que exigir la presentación de documentos de identidad con fotografía afecta de forma desproporcionada a las personas de menores recursos y a las personas de color, dos sectores de la población que tienden a votar por el Partido Demócrata.

En el otoño de 1980, Paul Weyrich, un activista conservador que fundó instituciones de derecha como The Heritage Foundation, Moral Majority y American Legislative Exchange Council, habló durante una conferencia en Dallas. “No quiero que voten todas las personas”, dijo, y continuó: “Las elecciones no se ganan con la mayoría de la población, nunca ha sido así desde los inicios de nuestro país y no es así ahora. De hecho, nuestra ventaja en las elecciones aumenta considerablemente cuando disminuye la población de votantes”. Aquel sueño expresado por Paul Weyrich en 1980 se ha convertido en la triste realidad de 2014. El derecho a votar es sagrado y protegerlo es responsabilidad de todos nosotros.

 

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